Sáb. Sep 18th, 2021

Bilbobus, Repsol y Alsa han iniciado la primera prueba piloto en nuestro país con HVO, un combustible cero emisiones netas1. Doce autobuses de la flota de Bilbobus circularán durante los próximos cuatro meses en nuestra ciudad, utilizando biocombustibles avanzados producidos a partir de residuos.

Doce autobuses de la flota de Bilbobus utilizarán durante los próximos cuatro meses un combustible cero emisiones netas, equiparándose así al vehículo eléctrico. Bilbobus participa en esta prueba dentro de su compromiso con la movilidad sostenible y la búsqueda de alternativas  a los carburantes tradicionales. El HVO es un biocombustible avanzado, 100% renovable que cumple con las certificaciones de sostenibilidad que exige la Directiva de Energía Renovable de la Unión Europea.

El HVO es un biocombustible avanzado que cumple con las certificaciones de sostenibilidad que exige la Directiva de Energía Renovable de la Unión Europea y es considerado como un combustible cero emisiones netas. Además, el producto cumple con todos los requisitos técnicos que garantizan su uso en los vehículos existentes en la flota de Bilbobus, operada por Alsa, sin necesidad de realizar ninguna modificación.

Ahorro de 300 toneladas de CO2

El proyecto supondrá una reducción aproximada de 300 toneladas de CO2 durante el períodoen el que se llevará cabo la prueba piloto y pretende demostrar que los biocombustibles avanzados producidos a partir de residuos son parte de la solución para alcanzar los objetivos de sostenibilidad en la movilidad terrestre porque ayudan a diversificar la matriz energética de España. En esta ocasión, el volumen de combustible utilizado, suministrado desde el Repsol Technology Lab, será más de 100.000 litros de biocombustibles.

Para Alsa, empresa líder en movilidad y socio estratégico de Repsol, la realización de esta prueba piloto en la flota de Bilbobus se inscribe dentro de su estrategia de innovación, dentro de la cual la búsqueda de soluciones encaminadas a la reducción de la huella de carbono que generan sus operaciones es clave, y de su apuesta por liderar la transición hacia flotas cero emisiones en nuestro país.

Repsol, en línea con su compromiso de ser una compañía cero emisiones netas en el año 2050, refuerza su papel como actor relevante en la transición energética y como suministrador clave de ecocombustibles para el transporte, apoyándose en la economía circular.

El proyecto que se va a desarrollar en la flota de Bilbobus operada por Alsa, ha contado con la participación del Repsol Technology Lab, un centro de investigación puntero que cuenta con 240 científicos e investigadores, desde dónde se suministrará el combustible para el piloto y donde se han realizado las pruebas necesarias que permiten garantizar que cumple con todos los requerimientos de calidad necesario fijados por las especificaciones técnicas y de sostenibilidad de la Directiva de Energía Renovable de la Unión Europea.

El proyecto supondrá una reducción aproximada de 300 toneladas de CO2 y pretende demostrar que los biocombustibles avanzados producidos a partir de residuos son parte de la solución que la movilidad urbana necesita para alcanzar los compromisos de neutralidad climática.

Nueva Directiva Europea

Las instituciones comunitarias ya han marcado una hoja de ruta a través de una nueva directiva que plantea un mínimo del 14% en energía renovable en el transporte en el año 2030. Además, la legislación española establece en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) un objetivo más exigente, del 28% de energía renovable en el transporte para el año 2030. Con este proyecto junto a Bilbobus y Alsa, Repsol se anticipa al marco normativo con un combustible 100% renovable y avanza decididamente en su objetivo de ser una compañía neutra en carbono en el año 2050.

La Agencia Internacional de la Energía considera que los biocombustibles serán una palanca clave en la paulatina descarbonización del transporte, principalmente a partir de 2030 en sectores en los que la electrificación presenta dificultades.

Repsol incorpora biocombustibles a sus carburantes de automoción desde hace más de dos décadas.  Durante los últimos años se ha ido incrementando el contenido de biocombustibles, y en 2021 esta cifra ha alcanzado el 9,5% en energía, en línea con los requisitos regulatorios en España que trasladan los compromisos acordados como país con la UE.

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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