Mié. Jun 23rd, 2021

Desde el comienzo de la pandemia, en marzo de 2020, se ha registrado una caída histórica del número de viajeros en autobús, suponiendo una caída del 52,6%, con una pérdida de 1.475 millones de viajeros (datos INE). Sin embargo, gracias a la reciente flexibilización de las limitaciones de movilidad en el territorio español, la Confederación Española de Transporte en Autobús, CONFEBUS, confía en poder ir recuperando la actividad del transporte en autobús en los próximos meses, según informa la confederación en un comunicado.



En verano de 2020, se registraron un total de 23,3 millones de viajeros en autobús en los meses de julio y agosto, un 70,5% inferior al verano previo a la pandemia, en el que se movieron en autobús casi 80 millones de viajeros. Para este verano, se espera recuperar un 60% de los datos de movilidad de 2019, lo que supondría alcanzar cerca de 48 millones de viajeros.

Aunque estas previsiones inyectan cierto optimismo a la paulatina recuperación del sector del autobús, continúan estando muy por debajo del histórico de años anteriores a la pandemia. Se espera que este verano el número de viajeros descienda en un 40% respecto a 2019.

“Tenemos todas las esperanzas depositadas en la aceleración del Plan de Vacunación, con el objetivo de llegar al verano con el 70% de la población vacunada. Es el impulso que necesitamos para retomar la senda de la recuperación de la movilidad y de la economía en su conjunto, y comiencen a sanar las profundas heridas que esta crisis está ocasionando. El sector del transporte se ha visto gravemente afectado por las medidas adoptadas por las administraciones y las limitaciones de movilidad, provocadas por la pandemia, y son necesarias políticas que estimulen la demanda de viajeros”, destaca Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS.

El autobús como vehículo de la recuperación económica

CONFEBUS también quiere destacar la importancia del papel del autobús en materia de conectividad y capilaridad, siendo el modo de transporte colectivo con mayor nivel de cobertura del territorio nacional, a través de la red de carreteras. El autobús conecta diariamente más de 8.000 poblaciones en España y prácticamente no hay ningún núcleo de población con más de 50 habitantes que no sea atendido, al menos, por una línea de autobuses con horarios, itinerarios y frecuencias establecidos.

Además, el transporte en autobús es un sector clave para la economía española que, antes de la crisis, facturaba casi 6.000 millones de euros anuales, dando empleo a más de 95.000 personas. Este hecho lo convierte en un actor estratégico para la sociedad ya que garantiza la movilidad de millones de personas cada día, asegura el acceso a los servicios básicos del estado del bienestar, como la sanidad, la educación o el trabajo, y es un eslabón clave de la cadena y oferta turística -excursiones, congresos, ferias, circuitos, eventos, etc.-, permitiendo a los turistas acceder a las poblaciones más recónditas y dando a conocer toda la riqueza de nuestro patrimonio cultural, histórico, gastronómico, natural, etc.

Por otra parte, en el plano medioambiental, se trata del modo de transporte que menos gases de efecto invernadero genera y es únicamente responsable del 0,42% del total de las emisiones de CO2 del transporte por carretera en España. Igualmente, la tasa de siniestralidad del autobús es la más reducida de todos los modos de transporte por carretera, lo que le convierte en el modo más seguro, según se desprende de los datos recogidos por la DGT. En 2019, por primera vez en la historia desde que hay registros, se cerró el año con 0 víctimas mortales en autobús, aunque desafortunadamente, en 2020 lamentamos la pérdida de un viajero.

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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