Lun. Ago 2nd, 2021

Las ventajas del hidrógeno son autonomía y respeto medioambiental, pero hasta que exista un mercado rentable, su despliegue requiere apoyo institucional. Estas son las conclusiones del curso de verano organizado por Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi. Un curso de verano que repasó las ventajas y necesidades del hidrógeno como energía indispensable en el mix de la sostenibilidad medioambiental.  

Cuando actualmente el transporte supone un 20% de las emisiones de CO2 en la Unión Europea, para 2050, el European Green Deal fija en un 90% la reducción de Gases de Efecto Invernadero. Con él, su plan homólogo Basque Green Deal, la Ley de Sostenibilidad Energética en el País Vasco, la Estrategia Vasca de Hidrógeno o las diferentes legislaciones sobre Movilidad Sostenible que se están ultimando establecen medidas cuyo objetivo final culminará en una Unión Europea libre de emisiones en 2050.

El hidrógeno es una de las energías que formará parte del mix energético para la descarbonización. En este contexto y para abordar su papel en la Movilidad, hoy se ha celebrado en la Universidad del País Vasco el curso de verano “La carrera del hidrógeno verde”, organizado por el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi, en colaboración con la Diputación de Gipuzkoa, Mubil y el Ente Vasco de Energía.  

Entre sus conclusiones, la necesidad de trabajar desde todas las instancias para convertir la oportunidad en realidad, impulsada por un indispensable apoyo institucional. Así lo expresaba en su conferencia de clausura la Consejera Arantxa Tapia, que insistía en la necesidad de demostrar usos reales como reto para el año 2030. Tapia desgranaba las directrices, ejes y objetivos de la Estrategia Vasca de Hidrógeno, organizada en dos etapas.

Advertía de la necesidad de llegar a 2030, fin de la primera fase, con la puesta en marcha y aceleración de proyectos y pruebas piloto que, en una segunda fase, hasta 2050, madurarían como soluciones y se podrían desplegar. A la primera fase está previsto destinar hasta 1.000 millones de euros.  

Entre los proyectos contemplados en esa primera fase, se encuentra el Corredor Vasco de Hidrógeno, liderado por Repsol-Petronor. Al respecto, Arturo Fernández, director de innovación y responsable de proyectos de hidrógeno de la compañía, explicaba el proceso de generación, compresión, logística y dispensación, calculando la implicación de cada uno de ellos en el precio final del producto.

Destacaba que el precio del hidrógeno es muy sensible a la dispensación, de modo que una baja utilización inicial de la infraestructura hace inviable su implantación, lo que lastraría el uso, por lo que, en una fase de introducción, abogaba por la necesidad de ayudas iniciales.   Al factor coste, añadía Imanol Iturrioz, responsable de I+D corporativo del Grupo CAF, los de autonomía y eficiencia. En esa ecuación, afirmaba que el transporte ferroviario está mayoritariamente electrificado, por lo que no es un modo en el que la componente medioambiental adquiera su mayor peso.

Para el segmento que utiliza diesel, afirmaba que si la línea tiene mucho tráfico, lo ideal es electrificar. En el caso de que tenga poco tráfico, hay que valorar la necesidad de autonomía. Para trayectos de menos de 100 kilómetros la batería de nuevo se presenta como ganadora: el nicho del hidrógeno está en la necesidad de autonomía, si el coste lo permite. Iturrioz destacaba el proyecto europeo en el que están trabajando, junto con Renfe, Adif y Toyota, entre otros, con el que espera que las primeras pruebas sobre raíl de su tren de hidrógeno estén listas para mediados de 2022, es decir, dentro de un año.  

El segmento carretera lo ha abordado Irizar, presentado por Mikel Pérez, Director Comercial de España y Portugal. Pérez incidía en la diferencia técnica entre autobuses y autocares, por su diferente comportamiento ante el hidrógeno. Por una parte, presentaba sus ventajas en cuanto a tiempos de carga, autonomía, reducción de peso de los vehículos y escalabilidad, ya que no requiere incrementos de infraestructura ligados al aumento de la flota.

En un marco en el que la movilidad origina el 30% de la contaminación ambiental en las ciudades, el autobús y el autocar están llamados a liderar el cambio hacia una movilidad sostenible, decía. No obstante, a expensas de su introducción y a la espera de costes competitivos para los operadores y ayudas de las administraciones, en parte procedentes de los fondos Next Generation, Pérez hacía un llamamiento a la necesaria renovación del parque, actualmente con una media de 12,2 años de antigüedad. Decía que una parte importante de este parque está en manos de operadores privados y reclamaba atención a las instituciones para apoyar esta transición, incluyendo en ese apoyo vehículos convencionales, mucho más eficientes que sus homólogos actuales, mientras llegan vehículos de hidrógeno competitivos.

En materia de hidrógeno aplicado a la carretera, el hidrógeno se presentaría con ventaja en el medio y largo recorrido; mientras que el autobús eléctrico se destinaría al transporte colectivo urbano.  

Las conferencias se completaban con un repaso a la cadena de valor del hidrógeno, expuesta por Cristina Oyón, Directora de Tecnología, Innovación y Sostenibilidad en el Grupo SPRI. Oyón destacaba la incorporación del hidrógeno como nueva área en la estrategia de desarrollo tecnológico e industrial en energía del País Vasco. Expresaba la importancia de alcanzar y ofrecer costes razonables y, derivado de ello, de testear soluciones que lo hagan posible.  

El curso concluía con una mesa redonda y síntesis en la que se recordaba la necesidad de apoyo institucional para situar al ecosistema vasco en posiciones de mercado y la importancia de encontrar el nicho energético adecuado para cada necesidad.  

Clausuraban esta cuarta edición de los cursos de verano que organiza el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi para la Universidad del País Vasco el presidente del Clúster, Joaquín Acha; la directora de la Fundación Cursos de Verano, Itziar Alkorta; y la Consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia.    

Sobre el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi

Desde su fundación en el año 2005, el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi es una asociación privada sin ánimo de lucro. Su misión es favorecer el desarrollo y el fortalecimiento de las empresas y agentes asociados del ámbito de la Movilidad y la Logística en Euskadi, impulsando la innovación, la internacionalización, la cooperación sectorial y las sinergias con otros sectores.

Sus 114 socios representan a gestores de infraestructuras, operadores, administraciones, centros de investigación y conocimiento e industria desarrolladora de productos, servicios, soluciones y tecnologías específicas de transporte (ITS –Intelligent Transport Systems) que hacen la Movilidad sea cada día más segura, eficiente, sostenible y tecnológicamente avanzada. En cifras, los socios del Clúster representan casi un 14% del PIB de Euskadi, alcanzando una facturación de casi 11.000 millones de euros -de los que un 29% proceden de la exportación- e invirtiendo un 3,8% de sus ingresos en innovación.  

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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