La producción de kilómetros pasajero en AVE en España es de las más bajas del mundo

Viernes, 8 de noviembre

Organizada por la AEC, tres expertos españoles en materia de transportes han disertado acerca de la racionalidad y eficiencia, en términos sociales y económicos, de las actuales políticas de infraestructuras. Un debate que ha sido moderado por el periodista Ángel Carchenilla, director de Motor 16.

Han intervenido en esta sesión José María Menéndez, profesor de Economía y Planificación de Transportes de la Universidad de Castilla-La Mancha; Mateu Turró, catedrático de Transportes de Universidad Politécnica de Catalunya; y José Manuel Vassallo, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid.

La intervención de José María Menéndez ha girado en torno a las principales cifras de la alta velocidad ferroviaria en España y su comparación con lo que sucede más allá de nuestras fronteras, concretamente en los países más activos en este campo: China, Japón, Taiwán, Corea, Francia, Italia y Alemania.

Según Menéndez, con más de 2.200 kilómetros de red de alta velocidad, España ya es la tercera potencia mundial, por encima de países como Alemania y Francia, muy avanzados en este sentido. Además, nuestro país escalará muy pronto al segundo puesto gracias a las obras pendientes de finalización. El primer lugar lo ocupa la todopoderosa China, cuya red de alta velocidad en apenas cuatro años llegará a 20.000 km.

Sin embargo, las cifras son opuestas cuando se analizan los ratios de viajeros transportados. En ese caso, nuestro país desciende al último puesto entre los países analizados, con casi 29 millones de pasajeros al año. Menéndez ha señalado también que la población española usa al año una media de 0,5 veces los servicios de AVE. En el caso de Francia, la cifra aumenta hasta casi dos veces. En cuanto a Japón, se supera la barrera de los dos viajes anuales.

En este sentido, los estudios sobre alta velocidad ferroviaria en todo el mundo establecen varios modelos de gestión. En el ámbito asiático, llama la atención la gran cantidad de servicios ofrecidos por día, superando los 300 trenes en las líneas más transitadas. El modelo español y francés, con menos paradas y uniendo ciudades menos pobladas, apenas se acerca al centenar de operaciones en los itinerarios más rentables.

Por último, José María Menéndez ha finalizado su intervención destacando que las principales líneas AVE (Madrid-Sevilla y Madrid-Barcelona) no han registrado crecimientos significativos en los últimos años, tendencia que se ha visto muy influida por el comienzo de la actual crisis económica hace ya un lustro.

A continuación, el turno de palabra ha sido para Mateu Turró, catedrático de Transportes de Universidad Politécnica de Catalunya. En su opinión, uno de los grandes errores de la planificación de infraestructuras en nuestro país radica en que el sistema de transportes no se concibe como una suma de modos interrelacionados entre sí y unidos por un mismo fin, que no es otro que garantizar y facilitar al máximo las comunicaciones del país.

Mateu Turró ha señalado que el contexto europeo no ayuda a la hora de cambiar este enfoque, puesto que las políticas de transporte en la Unión Europea están muy enfocadas a la promoción del ferrocarril como modo de transporte dominante. Prueba de ello según Turró es la red ferroviaria de mercancías, que, según los planes comunitarios, debe estar concluida en 2030.

Esta forma de concebir la movilidad terrestre hace temer al representante de la Universidad Politécnica de Catalunya la llegada de una “segunda burbuja” asociada a la construcción de faraónicos centros logísticos conectados a la red de alta velocidad. En opinión de este experto, se corre nuevamente el riesgo de poner en marcha inversiones muy cuantiosas cuya rentabilidad y viabilidad son una incógnita.

En cuanto a política de carreteras, Turró ha criticado que la UE deje fuera de su programa de fondos comunitarios las obras de conservación viaria, atendiendo, eso sí, todo lo relacionado con la rehabilitación de

Por Mayte Rodríguez López