La Tarjeta Transporte Público de Madrid, ejemplo de seguridad en el tratamiento de datos

jueves, 20 de marzo de 2014

La Tarjeta Transporte Público (TTP) de la Comunidad de Madrid es un ejemplo de seguridad en el tratamiento de datos, cumpliendo las medidas más estrictas durante su proceso de fabricación. El gerente del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, Jesús Valverde, ha visitado la planta de Oberthur, una de las tres donde se realizan dichas tarjetas.

La compañía, situada en Torrejón de Ardoz, tiene destinada una única máquina a la fabricación de las TTP, con una capacidad de producción de personalización de, al menos, 5.000 tarjetas diarias. A ella llegan, de forma encriptada, los datos procedentes de los usuarios que han solicitado la nueva tecnología, a través de Internet o mediante solicitud en estancos, y allí se desclasifican con las máximas exigencias de confidencialidad.

Toda la planta posee más de 50 cámaras de seguridad y sus 70 empleados tienen limitadas las zonas de trabajo, evitando que participen en dos procesos distintos de producción. La Comunidad, a través de un concurso público, ya encargó a esta compañía la fabricación de 2 millones de Tarjetas, incluyendo el chip de tecnología sin contacto, antes del proceso de personalización. De ellas, ya se han individualizado 950.000 soportes que se encuentran en total funcionamiento.

En estos momentos, "Oberthur" es una de las empresas que personaliza las tarjetas correspondientes a las solicitudes de renovación de los abonos joven de las zonas B y C, cuyo plazo abrió el Consorcio Regional de Transportes de Madrid el pasado mes de noviembre y que se pueden utilizar desde este mismo fin de semana.

Esta planta se abrió en Torrejón de Ardoz en 2006 y sólo existen cuatro en Madrid con las mismas garantías de seguridad. Son capaces de fabricar 10 millones de tarjetas de plástico y con microprocesador al año, ya sean para usos bancarios, telefónicos, de transporte, etc…Sus niveles de seguridad superan las normativas nacionales y posee certificaciones de las empresas Visa y Mastercard, las más exigentes respecto a seguridad física y lógica.

Por Mayte Rodríguez López