Multar por realizar el descanso en el vehículo no es incompatible con la legislación comunitaria

jueves, 24 de julio de 2014

Francia ha anunciado multas de hasta 30.000 euros y un año de cárcel para los empresarios que no faciliten a los trabajadores el descanso semanal de 45 horas en un lugar distinto del camión. El colaborador de Carril Bus Fernando Fernández de Consesur avanza que esta medida no es incompatible con el Reglamento 561 sobre tiempos de conducción y descanso.

El diario oficial de la República francesa de 11 de julio de 2014 publicó la Ley 2014-790 de lucha contra la competencia social desleal en materia de transportes, en su artículo 15 establece disposiciones respecto al descanso de los conductores, en concreto, prohíbe realizar el “descanso semanal normal” a bordo del vehículo. Y establece sanciones contra el empresario, por no facilitar a los conductores realizar el descanso semanal normal, fuera del vehículo. No prevé sanciones, para los conductores.

Desde el punto de vista legal, el artículo 8.8 del Reglamento 561/2006 del Parlamento y el Consejo europeos dice que “cuando el conductor elija hacerlo, los períodos de descanso diarios y los períodos de descanso semanales reducidos tomados fuera del centro de explotación de la empresa podrán efectuarse en el vehículo siempre y cuando éste vaya adecuadamente equipado para el descanso de cada uno de los conductores y esté estacionado”.

Por lo que se deduce que los descansos semanales normales de 45 horas, no pueden tomarse a bordo del vehículo, cuando el vehículo no se encuentre en el centro de explotación de la empresa. Las autoridades de Bélgica, ya aplican idénticas disposiciones. En este caso, la sanción que se aplica es de 1.800 euros.

En opinión de Fernández, las normas francesa y belga no son incompatibles con el Reglamento CE 561/2006, aunque desarrollan un aspecto que el Reglamento deja en el aire. Y la interpretación sobre donde realizar el “descanso semanal normal de 45 horas”, debería abordarse desde las instituciones europeas y no dejarse a discreción de los Estados. Lo contrario implica una incertidumbre para los transportistas que realizan transporte internacional.

Por Mayte Rodríguez López