Hella apunta a la visibilidad como elemento clave para conducir más seguros

jueves, 9 de octubre de 2014

Hella, fabricante de elementos para la iluminación en automoción, ha realizado una serie de recomendaciones de conducción ahora que ha comenzado el otoño. En especial, destaca la importancia de usar las lámparas y las escobillas limpiaparabrisas en buen estado para conseguir una visibilidad óptima.

Los sistemas de iluminación del automóvil ayudan al conductor a adelantarse a posibles riesgos en la carretera. Es muy importante comprobar que todos los componentes de iluminación estén en perfecto estado, incluyendo las luces traseras, las de freno o las antiniebla.

Según la compañía alemana, un 35% de los conductores circula con averías en alguno de los faros de su vehículo, con el consiguiente riesgo que esto supone tanto para su propia seguridad como para el resto de usuarios de la vía pública. No hay que olvidar que el objetivo no es solo ver, sino también ser visto. Asimismo, es vital que el reglaje de los faros sea el correcto, ya que el ángulo abarcado por el haz de luz influye de manera significativa en la calidad del alumbrado.

Las luces diurnas mejoran sensiblemente la visibilidad, sobre todo en las horas del día en que la luz solar es menos intensa. Según datos facilitados por Hella, el uso de estos faros podría reducir hasta en un 8% los accidentes en núcleos urbanos, ya que solo con encenderlos aumenta casi un 10% la distancia a la que es percibido el automóvil.

Las luces de cruce pueden ser un recurso temporal para los coches que no incorporen luces diurnas. Sin embargo, su haz de luz es diferente y se dirige de forma distinta a la calzada, ya que los objetivos de iluminación son distintos. La tecnología LED es la más indicada para cubrir estas necesidades durante el día, ya que la dirección de proyección de la luz mejora la percepción de los vehículos y su consumo de energía y combustible es mínimo.

Las escobillas limpiaparabrisas también juegan un papel fundamental en este aspecto. La lluvia, el granizo o la nieve merman la visibilidad del conductor.

Por Mayte Rodríguez López