El Barómetro del Autobús continúa reflejando el pesimismo del sector

jueves, 16 de octubre de 2014

El Barómetro del Autobús, el estudio que toma el pulso del sector del transporte por carretera y que realiza AFI a petición de Fenebus y Asintra, ha vuelto a demostrar que los operadores mantienen el pesimismo respecto a la situación actual. El documento, que analiza el segundo cuatrimestre del año, indica una rebaja de 6,7 puntos en la confianza en el futuro.

Esta falta de confianza se produce en un entorno global de menores tensiones, aunque con riesgos deflacionistas en el área euro y en particular en España. El incremento esperado del PIB en España en el segundo trimestre es del 1,6%, y vuelve a apoyarse en el consumo y la inversión privados.

Los viajeros en autobús experimentaron, entre meses de mayo y julio, un aumento del 1,9%, liderados por el transporte urbano, que aumenta en un 4,2%. El transporte interurbano ha disminuido en un 3,1% con una significativa caída de la demanda de los servicios de larga distancia, que sigue adoleciendo el trasvase modal y la caída de la movilidad.

La débil recuperación de la demanda y la contención de los costes, sobre todo energéticos motivan el estancamiento de los precios. En este aspecto, las partidas de coste continúan la prolongada senda de moderación y estabilización iniciada en 2013. Los gastos de personal y de reparación y mantenimiento se mantienen estables mientras que los carburantes continúan la tendencia a la baja

Por su parte, las empresas aprecian una fuerte presión competitiva, aunque en menor medida de lo expresado el pasado cuatrimestre y las perspectivas para el próximo cuatrimestre son especialmente optimistas en el acceso a la financiación con un saldo positivo de 11,8 puntos, el primer saldo positivo desde antes de la crisis.

Para hacer frente a la caída de la demanda, las empresas apuestan mayoritariamente por seguir reestructurando su capacidad, en términos de flota de autobuses, empleo y servicios prestados. El 40% de las empresas declara que las iniciativas de coche compartido ha tenido una importante repercusión en su actividad. Prácticamente la mitad de las empresas encuestadas consideran que estas actividades son una fuerte amenaza para la viabilidad de su negocio. El 94% de las empresas considera que existen deficiencias en la regulación del coche compartido. El argumento principal de esta crítica es la existencia de incentivos lucrativos no regulados.

Por Mayte Rodríguez López