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Las plantas de Iveco en España las primeras en eficiencia industria del CNH en todo el mundo

jueves, 26 de noviembre de 2015

Las últimas auditorías internas del sistema de gestión industrial World Class Manufacturing (WCM) consolidan a las factorías españolas como las primeras del Grupo por sus significativos avances en calidad, protección medioambiental, seguridad e innovación en los procesos de producción.

La planta de Iveco en Madrid ha alcanzado los mejores resultados de su historia en calidad de producción, gracias a las mejoras introducidas a lo largo de estos años. En los dos últimos ejercicios ha reducido un 50% los defectos al final de línea y un 60% los errores estéticos y funcionales, que han permitido recortar a la mitad los costes.

A lo largo de la cadena, 92 pantallas muestran a los trabajadores 3.508 operaciones diferentes, adaptadas al vehículo en el momento del proceso de fabricación de cada unidad. La producción en esta planta es enormemente compleja ya que solo 3,7 de las unidades que se fabrican al año son iguales. Para ayudar en este complejo proceso, en la planta funcionan 11 puertas y 638 puntos de control de calidad, a lo que se suma la disminución de piezas que puedan provocar errores humanos.

Por su parte, la planta de Iveco en Valladolid ha conseguido una mejora de la calidad de producción del 78% desde 2007 y del 32% solo en el último año, con importantes avances tanto en los aspectos funcionales como estéticos. La factoría aplicó los criterios de WCM en el lanzamiento industrial del Nuevo Daily que desde marzo de este año se produce en la versión chasis cabina, con lo que consiguió adelantar una semana la entrega de las primeras unidades e, incluso, aumentó el volumen de producción prevista. Para ello, puso en marcha un plan de formación de toda la plantilla con hasta 80 horas por empleado, que agilizó el arranque de la fabricación.

Al mismo tiempo que se realizaban estas mejoras productivas, aumentaba la protección medioambiental. Todas las emisiones de ambas factorías están por debajo de los límites legales.

Por Mayte Rodríguez López