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La lucha contra la contaminación en el área metropolitana de Barcelona se centrará en la electrificación y el uso de bicicletas

viernes, 17 de junio de 2016

En una entrevista exclusiva a Carril Bus, el vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona, Antonio Poveda, daba a conocer los ambiciosos planes que afectarán a la movilidad de 36 municipios catalanes. Unos planes que contemplan la progresiva desaparición de los vehículos diésel de la circulación y la electrificación e hibridación del parque, así como un uso masivo de las bicicletas.

La AMB cuenta en la actualidad con unos 1.700 autobuses en propiedad entre los pertenecientes a TMB y a las concesiones de varias empresas privadas que operan dentro de los 36 municipios del área. Una flota que está ya en un 50% propulsada por energías alternativas y que está previsto renovarse de aquí al 2019 con la compra de 450 nuevos autobuses eléctricos, híbridos y de gas, según nos aclaraba Antonio Poveda.

Los planes de la AMB para mejorar la calidad de vida y la movilidad del área metropolitana de Barcelona contemplan además 400 km de carriles bicis, más carriles bus totalmente segregados del resto del tráfico, un nuevo carril bus-vao, y la mejora de la velocidad comercial de los autobuses ofreciendo soluciones como la de la prioridad semafórica.

Además, la AMB pondrá en marcha 30 nuevas electrolineras para el suministro gratuito de electricidad para todos aquellos ciudadanos que dispongan de un vehículo eléctrico. La AMB también ha implantado el sistema Bicibox, aparcamientos seguro y gratuitos para bicicletas dentro de todo el área.

Además, se han acordado varios incentivos para fomentar esa electrificación del parque móvil, como donaciones a los ayuntamientos de hasta 10.000 euros por la compra de vehículos eléctricos, y 250 euros para los ciudadanos que compren bicicletas eléctricas, entre otras medidas.

De hecho, en estos días, las autoridades de AMB están al habla con la DGT para solicitar que los turismos incorporen un dispositivo indicador de su nivel de emisiones que permita identificarlos en su circulación por las zonas que vayan restringiéndose a vehículos más contaminantes. Se prevé que progresivamente se vaya limitando la circulación de vehículos contaminantes dentro del área, con el objetivo de tener una movilidad limpia en 2020.

Un esfuerzo inversor importante de la AMB (Area Metropolitana de Barcelona) en el que también se contempla la puesta en marcha de una tarjeta multitransporte, la T-Mobilidad, que podría empezar a funcionar a finales de 2017.

Antonio Poveda cree que en este rediseño de la metrópolis de Barcelona juega un papel importante el autobús, “es un sistema muy eficiente y lo podemos hacerlo aún más eficaz en el proceso de redistribución urbana que estamos acometiendo”, afirma.

Poveda cree que el transporte público necesita en España una Ley de financiación y que las Administraciones debería comprometerse con los problemas derivados de la contaminación y la congestión en los centros urbanos y sus metrópolis, cada vez más complicado y que acarrea miles de muertes cada año, con tasas de contaminación del aire por encima de las permitidas por la OMS en muchas ciudades europeas, como es el caso de Barcelona y su metrópolis.

(Entrevista completa en Carril Bus junio, número 152)

Por Mayte Rodríguez López