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La asociación de carroceros de autobuses aborda la nueva legislación que afecta a este sector

viernes, 20 de enero de 2017

ASCABUS, asociación nacional que aglutina a diez fabricantes de autobuses, celebró este miércoles una jornada técnica en Madrid, donde informó de los principales cambios legislativos que afectan a la fabricación de autobuses, autocares y microbuses.

Responsables de IDIADA, INSIA y la operadora de transportes, ALSA, abordaron los cambios legislativos más importantes que se están introduciendo en la fabricación de los autocares. Unos cambios asentados en el avance de las nuevas tecnologías, en la preocupación por la seguridad y en el impacto medioambiental de los vehículos.

El responsable de IDIADA, Ignacio Lafuente, hablaba, por ejemplo, de la reciente aplicación de los sistemas de detección y frenada de vehículos ante un vehículo parado o que circula a menor velocidad, y con el fin de evitar su colisión, y hablaba también del sistema de control de carril para mantener los vehículos dentro del mismo.

Por su parte, Adolfo Díaz Carrasco del INSIA, abordaba los cambios en el Reglamento 118 sobre empleo materiales ignífugos, o el Reglamento 66 sobre los cambios que introducirán las nuevas enmiendas al antivuelco, o los cambios del 107 relativos a la construcción de autobuses y autocares. Entre estos últimos, comentó que los autocares tendrán que llevar un sistema de cierre nocturno (opcional), un sistema obligatorio de alumbrado de emergencia, nuevos símbolos de seguridad, etc. De especial relevancia resulta el sistema de control de incendios que los autocares de Clase III deben incorporar obligatoriamente en el motor y compartimentos equipados con sistemas de calefacción.

Miguel Ángel Alonso, de ALSA, habló de la aplicación de la nueva legislación en su empresa que mueve unos 3000 vehículos y da empleo a 7000 personas, contando con 190 instalaciones, de las que 50 son talleres. Para esta empresa es importante la seguridad activa y hacen una actuación preventiva y predictiva. Asimismo, recalcó la importancia de hacer un trabajo postaccidente, en el caso de que se produzcan. Así, por ejemplo, la compañía afirma que instala el sistema de frenada de emergencia en sus autocares desde 2011 y que ya cuenta con 600 vehículos equipados con este sistema. Lo mismo ocurre con el control de carril, que también está instalado en 600 autocares.

Por los sistemas de control de incendios apuesta desde el año 2010 y en estos momentos cuenta con una flota de unos 900 autocares equipados, “este sistema ha conseguido que detectemos y frenemos numerosos conatos de incendio en nuestra flota”, afirmaba.

Alonso habló también de la importancia del control de emisiones. La empresa opera con biodiesel, bioetanol, híbridos, eléctricos y gas natural comprimido. En cuanto al GNC, Alonso indicó que han solicitado a la Comunidad de Madrid, que levante la prohibición de que estos vehículos, medioambientalmente mejorados, entren en los intercambiadores de la capital.

Por Mayte Rodríguez López