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SLT denuncia la precariedad de las contrataciones en el transporte discrecional madrileño

jueves, 26 de enero de 2017

Los precios de transporte escolar adjudicados en Madrid durante el último año se sitúan, en muchos casos, por debajo de los costes reales de las empresas, generando condiciones que fomentan la precariedad laboral en el sector del transporte, así lo ha puesto de manifiesto SLT tras el accidente de un autobús escolar sucedido esta semana en Madrid.

El sindicato aprovecha también para trasladar “a las familias y los jóvenes accidentados nuestro apoyo por el lamentable suceso”. En SLT están “seriamente preocupados por el incremento de la precariedad laboral en el sector del transporte discrecional de viajeros de la Comunidad de Madrid”. Existe una tendencia a contratar por “horas sueltas” a personal poco cualificado para esta profesión, como aparentemente parece haber sucedido en este caso. Esto conlleva que exista una fuga de profesionales hacia otros sectores, pues las condiciones de trabajo son cada vez menos atractivas.

Además, “nos consta que en ocasiones se incumple lo pactado en el convenio colectivo de este sector en materia de contratación”, explica el sindicato.

SLT, sindicato mayoritario en el transporte público de viajeros madrileño, envió el pasado 28 de junio de 2016 un escrito a la Dirección general de Infraestructuras y Servicios de la Consejería de Educación, Juventud y Deportes de la Comunidad de Madrid (organismo responsable de la adjudicación de los servicios del transporte escolar). En él se alertaba de los riesgos que conlleva el otorgar las rutas escolares mediante concursos adjudicados al precio más bajo y sin considerar “bajas temerarias”. En opinión de SLT, este modelo de contratación público pone en peligro la seguridad de nuestros escolares y pone además en entredicho la profesionalidad de este sector.

Atendiendo al observatorio que analiza los costes de este sector: laboral, amortización de vehículo, combustible, etc. se deduce que el precio de adjudicación “debería ser mucho más elevado”. Desde SLT, entienden que la Administración, como responsable de la adjudicación, “debería velar en cada momento por el cumplimento del pliego de condiciones aceptado por la empresa”. Algo que no se hace.

Por otro lado, las autoridades competentes apenas entran en materia laboral. Si bien es cierto que en las inspecciones de transporte se revisa documentación, vehículos… no ocurre lo mismo con las condiciones de trabajo del conductor. Muchos conductores de transporte escolar trabajan como pluriempleados. Además, al no tener obligación de llevar tacógrafo, nadie controla si están excedidos en horas de conducción y descanso, denuncia el sindicato.

“Esta dejadez de la Administración y la temeridad de muchas empresas, que aceptan servicios por debajo de su coste, conllevan un caldo de cultivo ideal para generar miseria laboral y por tanto un grave peligro para la seguridad vial y los viajeros”.

Por Mayte Rodríguez López