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Aisa, seguridad e innovación en su cuarto curso de conducción extrema

jueves, 23 de febrero de 2017

Por cuarto año consecutivo, Aisa apuesta por la profesionalización del transporte de viajeros realizando los cursos de formación en situaciones extremas. Una formación que es impartida por técnicos especiales en conducción del centro de formación TECE. Los cursos contaron este año con la colaboración de las firmas Volvo, Irizar, Michelin y Repsol Lubricantes.

Durante los últimos días de enero, los conductores de AISA recibieron formación en situaciones de emergencia. Con estos recientes cursos, la compañía ha formado ya al 100% de sus conductores de líneas interurbanas y gran parte de largo recorrido, en conducción en situaciones de emergencia o extremas.

A la presentación de los cursos acudieron responsables de las empresas colaboradoras Volvo, Irizar, Michelin y Repsol Lubricantes, además de directivos de AISA, clientes en representación de centros y organismos escolares y representantes del cuerpo de Bomberos, la Policía y Guardia Civil de varios municipios del sur de Madrid, donde AISA presta servicios de transporte.

Los cursos se inician con una formación teórica en materia de seguridad que imparte Juan Carlos Ruano, formador de la operadora de transporte.

Juan Carlos Ruano habló del papel que juega el autocar en la seguridad de nuestras carreteras. Así, ofreció datos de su baja siniestralidad, teniendo en cuenta los accidentes registrados por la DGT. De hecho, de los 2.085 accidentes en los que estuvo implicado un autocar durante 2015, solo se produjeron dos víctimas mortales en autobús, cifras que, comparándolas con la siniestralidad de otros medios, demuestran que el autocar es el medio de transporte más seguro.

Según Ruano, en el descenso de la siniestralidad de este sector han influido varias cosas. Una de ellas es la introducción a partir de 1985 del tacógrafo, como elemento de control de los tiempos de conducción y descanso. Un factor muy importante ha sido también el aumento de la seguridad activa y pasiva, así como la seguridad preventiva. Sin duda, el papel de las tecnologías, infraestructuras e influencia humana, condicionan este sector.

Destacaba también que en cuanto a la seguridad activa son muy importantes elementos como el alumbrado, sistema de dirección y neumáticos. Así, el alumbrado, con la incorporación de la tecnología xenón y posteriormente la tecnología LED, ha influido en la disminución de atropellos al aumentar la visibilidad del conductor, entre otras cosas. Otros elementos, como la dirección asistida, hidráulica y eléctrica, también han ayudado a la disminución de accidentes.

Los cursos teórico-prácticos se realizan en las instalaciones del RACC en la localidad madrileña de Moraleja de Enmedio. Las pistas cuentan con un circuito cerrado con una pendiente del 11% que simula un pavimento de hielo gracias a unos pequeños canales por los que circula agua constantemente. Entre otras cosas, los conductores aprenden a frenar esquivando objetos en esas condiciones, en las que parece imposible poder controlar un autocar con una masa en vacío de más de 14 Tm.

Por Mayte Rodríguez López