“La liberalización del ferrocarril en España será una oportunidad para aumentar la oferta”, afirma en un informe el CNMC

El pasado 1 de julio la Comisión publicó un estudio sobre la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril, de la CNMC. En diciembre de 2020 se abrirá a la competencia el transporte comercial de viajeros por ferrocarril en España, permitiendo la entrada de nuevas empresas que competirán con Renfe. En diciembre de 2020, culminará en España el proceso de liberalización impulsado en el ámbito europeo.

Así, nuevas empresas ferroviarias podrán ofrecer servicios comerciales de transporte de viajeros en competencia con Renfe. La experiencia de otros países en los que ha desaparecido el monopolio y existe competencia entre operadores ha sido positiva en términos de aumento de pasajeros, mayores frecuencias de los trenes, mejor calidad del servicio y menores precios.

Según la CNMC, la experiencia de otros países europeos indica que la liberalización es una oportunidad para aumentar la oferta, mejorar la calidad, reducir los precios y mejorar el uso de la infraestructura ferroviaria. Los nuevos entrantes necesitan un marco favorable a la competencia en materia de acceso a la infraestructura y cánones.

La CNMC recomienda que se asegure el acceso de los nuevos operadores al material rodante y a su mantenimiento, así como una competencia efectiva en los mercados de formación y de contratación de maquinistas.

Respecto de Renfe, se afirma que no debería tener ventajas derivadas de su posición como monopolio histórico.

A juicio de la CNMC, el sistema ferroviario español tiene una serie de características que favorecen la entrada de nuevos operadores. Entre ellas, el bajo nivel de utilización de la infraestructura en la actualidad y el reducido solapamiento entre los servicios comerciales y los servicios sujetos a obligaciones de servicio público (OSP). No obstante, la CNMC entiende que la apertura del monopolio debe afrontar retos importantes. Por un lado, España tiene características propias en cuanto a la infraestructura viaria que dificultarán la entrada de competidores en algunos de los segmentos de mercado que se liberalizan. Por otro lado, Renfe cuenta con ventajas heredadas de su situación de monopolio durante un largo periodo, dado que dispone de material rodante, instalaciones, personal ferroviario e información sobre el mercado y los usuarios finales que son difícilmente replicables por sus potenciales competidores. Finalmente, existen algunos aspectos que es preciso abordar para reducir al

La CNMC considera que, si el marco normativo e institucional no otorga suficientes garantías, será difícil que las nuevas empresas apuesten decididamente por el mercado español, asumiendo los costes y riesgos derivados del negocio ferroviario. Con el fin de asegurar el éxito de la liberalización, la CNMC realiza en su estudio las siguientes recomendaciones desde la óptica de la competencia y la regulación económica eficiente:

-Mantener la separación estructural de ADIF y ADIF Alta Velocidad respecto de Renfe.

-Asegurar la plena autonomía de ADIF, ADIF Alta Velocidad y de Renfe.

-Garantizar un acceso adecuado y suficiente a la capacidad en la infraestructura ferroviaria e instalaciones de servicio.

-Mejorar el sistema por el que se deciden los cánones ferroviarios.

-Asegurar el acceso de los nuevos operadores al material rodante y a su mantenimiento.

-Garantizar una competencia efectiva en los mercados de formación y de contratación de maquinistas.

-No prorrogar el contrato de adjudicación directa de los servicios OSP (Obligación de servicio público) a Renfe.

-Evitar que la prestación de los servicios OSP proporcione una ventaja competitiva en los mercados liberalizados al operador histórico.

Por Mayte Rodríguez López