AETRAM informa sobre las prohibiciones a la circulación de autocares por la Gran Vía madrileña

Con fecha 20 de noviembre el Coordinador de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid ha publicado la Resolución por la que se establecen medidas de restricción del tráfico en la calle Gran Vía a vehículos de más de 3.500 kilogramos de MMA destinados bien para el transporte de mercancías, bien para el de personas, desde el 22 de noviembre de 2019 al 6 de enero de 2020.

Consecuencia de la exclusión de los autocares discrecionales, del Derecho de acceso a la calle Gran Vía, el resultado es de incredulidad por parte de los empresarios transportistas y agencias de viaje, según informan desde AETRAM, que han sufrido en sus carnes el cambio de criterio del Ayuntamiento de Madrid, no solo respecto de la posición anterior del Consistorio, de oposición a esta medida, sino de perplejidad por cuanto que en las diversas reuniones referidas con los representantes de movilidad, se ha transmitido, sin ningún género de dudas, que no se iba a dictar resolución semejante.

“El mes de diciembre es un mes de temporada alta para el sector, dada la afluencia de visitantes a la capital, por lo que es Madrid el objeto de las visitas. Madrid es a Gran Vía, como Gran Vía es a Madrid: cuerpo y alma”, afirma la asociación en un comunicado.

Las agencias de viajes solicitan a las empresas, desde finales de noviembre, requerimientos de servicios como Visita a la ciudad de Madrid, traslados aeropuerto-hotel, muchos de los cuales se encuentran en las inmediaciones de Gran Vía, servicios de visita a Gran Vía y luces de Navidad, o traslados a restaurantes, teatros etc., teniendo necesidad de acceder a dicha arteria tanto para trasladar a escolares como a trabajadores, como a turistas, como a grupos homogéneos de ciudadanos que precisan este modo de transporte, sin el cual no es posible alcanzar la movilidad sostenible.

Y añaden, “el perjuicio que se ocasiona a este tejido industrial, al impedir el acceso de los autocares a Gran Vía, en estas fechas, es incalculable por cuanto que la anulación de servicios crea una grave pérdida en la cuenta de resultados de las empresas”.

En opinión de Aetram, “lo que subyace tras la resolución es una gravísima competencia desleal con agravante de abuso de autoridad en perjuicio de las empresas sin las que no es ni será posible alcanzar la movilidad sostenible. Menos ingresos para las empresas discrecionales, y más para las que designa el Ayuntamiento, aparte del desprestigio que la medida conlleva para las empresas representadas por AETRAM, la mayor asociación de empresarios de transporte discrecional de España”.

Por Mayte Rodríguez López