Nuevas manifestaciones mañana 26 de junio: “Han desaparecido 200 empresas, llegan nuevos pagos y no hay ayudas directas…”, afirman desde DIREBUS

El colectivo de transporte discrecional y turístico de viajeros volverá este viernes a salir a las calles de las capitales de provincia españolas para mostrar su indignación frente a la falta de ayudas por parte del Gobierno.

Se trata de un segmento que, después de más de 100 días de parón absoluto de su actividad, sigue pendiente de la concreción y regulación acerca de los reales problemas que abocarán a más de la mitad de las empresas de este segmento del transporte a la desaparición: carencias y/o moratorias de 12 meses en los contratos de financiación de vehículos y ampliación y flexibilización de los ERTE’s.

DIREBÚS ha seguido, desde el pasado 10 de junio, fecha en la que se produjo la primera movilización del sector, manteniendo reuniones con los diferentes grupos parlamentarios y haciendo llegar por todas las vías que han estado a su alcance las diferentes propuestas que de un modo global vendrían a paliar los graves efectos que la crisis de la pandemia por la Covid 19 está sufriendo el sector. Del mismo modo, se han seguido con sumo interés y atención las diferentes intervenciones que desde el Gobierno se han hecho en materia de ayudas económicas y ampliación de los ERTES.

Sin embargo, a pocos días de que finalicen los ERTES por fuerza mayor, a 5 días de que las empresas, tengan que hacer frente de nuevo, y por cuarta vez desde que se decretó el estado de alarma, a los pagos de cuotas de financiación de vehículos, parados desde hace más de 100 días, sin producir más que pérdidas, el sector sigue esperando medidas concretas.

DIREBÚS pide regulaciones específicas en materia de transporte discrecional y turístico, que vengan a llenar la multitud de discursos políticos que inundan los medios de comunicación pero que siguen sin concretar las medidas que puedan ayudar a salvar de esta lamentable e inédita crisis al mayor número de empresas, puestos de trabajo y años de experiencia que arrasará la pandemia, si no somos capaces de regular acerca de la lamentable y dramática situación por la que atraviesa el sector.

Adicionalmente DIREBÚS quiere denunciar que en materia de transporte escolar, actividad que afecta a una importante parte del colectivo al que representa, sigue sin haber una regulación que indique cómo y de qué manera se realizará el regreso a las aulas, sin obviar la multitud de contratos públicos de rutas escolares que han quedado paralizados sin saber cómo se les dará continuidad, y lo que es más grave cómo se solucionarán los pagos que aún quedan pendientes por las administraciones autonómicas.

#SalvarElAutocar #SomosImportantesEnTuVida #NoNosDejesMorir #NosotrosTambiénSomosTurismo

Se plantea como posibilidad que el regreso en septiembre a las aulas exija el distanciamiento de escolares de más de un metro, sin haber tenido en cuenta, que son miles los escolares que acuden a sus centros educativos en autocar, sin mantener esa distancia.

Es por esos motivos, que DIREBÚS, de nuevo y con el apoyo de sus más de 400 asociados, todos ellos pequeñas y medianas empresas del sector discrecional, turístico y regular escolar, saldrán de nuevo, el próximo viernes en más de 20 provincias y con más de un millar de autocares a manifestar que este sector merece ser escuchado, requiere ser entendido y exige ser ayudado de forma concreta y real como agente clave de la economía y con un impacto social de dimensiones superlativas.

Las manifestaciones tendrán lugar el próximo viernes 26 de junio. Desde las 11:00h y hasta las 14:00h, cerca de 2.000 de autocares de 1.000 empresas diferentes, recorrerán las calles de Albacete, Alicante, Badajoz, Barcelona, Cáceres, Cádiz, Castellón, Ciudad Real, Córdoba, Euskadi, Granada, Jaén, León, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, Sevilla, Tarragona y Valencia. Y en todas las movilizaciones existirá un denominador común: la desesperación de miles de pequeños y medianos empresarios, que, después de más de 100 días, en ausencia de medidas concretas para paliar los graves efectos de la Pandemia, se encuentran decepcionados y profundamente preocupados ante la cada vez más plausible posibilidad de perder el trabajo de toda una vida, incluso de varias generaciones.

Por Mayte Rodríguez López