ASETRANS, de Girona, insta a “recuperar la confianza” en el transporte público de viajeros por carretera

En la provincia de Girona el sector cuenta sólo con un 25-30% de los viajeros del transporte público, sufriendo una bajada del 75% respecto hace un año. Reivindican que tienen uno de los espacios más protegidos de contagios por el uso obligatorio de mascarillas y si la baja demanda continúa se pondrá en peligro su viabilidad

El sector del transporte público de viajeros por carretera de la provincia de Girona, agrupado en la Asociación de Transportes de Girona Asetrans, cuenta actualmente con una ocupación del 25-30% en los servicios de autocar y de autobús.

Desde la patronal gerundense lamentan que, por el estallido de la COVID-19, hayan sufrido una bajada del 75% de ocupación respecto a hace un año, según datos de la Autoridad Territorial de la Movilidad (ATM) del área de Girona. El descenso de movilidad de pasajeros -por el auge del teletrabajo y el cierre de los centros escolares, entre otros- ha motivado esta caída, pero desde el sector también apuntan al “miedo” que puede haber para utilizar el transporte público. Con la entrada de la fase 3 y el fin del estado de alarma Asetrans confía en ir recuperando la afluencia de viajeros en un transporte que califican como “un espacio muy seguro” para evitar el contagio porque es obligatorio llevar mascarilla.

Actualmente, por normativa de la Generalitat de Catalunya, tienen activos más de la mitad (65% aproximadamente) de los servicios de transporte público -la limitación máxima, en fase 3, es del 67% -, pero si la demanda de viajeros no sube ven poco factible recuperar la totalidad de su actividad cuando se pueda. Para incentivar la utilización del transporte público han pedido ayuda a la Generalitat de Catalunya y al Ayuntamiento de Girona, ya no sólo en incentivar el uso preferente del transporte público, sino también en recuperar en general el sector del autocar porque el segmento del discrecional y del turístico están totalmente parados.

Asetrans fue creada en 1977 y es la patronal más representativa del sector del transporte por carretera, tanto de viajeros como de mercancías de la provincia de Girona, con un total de 450 empresas asociadas y 3.000 vehículos. Su presidente, Àlex Gilabert, explica que “actualmente sólo tenemos una ocupación, de media, de entre el 25 y el 30%”. A pesar de la baja utilización se están recuperando viajeros poco a poco, ya que el uso del transporte público a inicios de mayo estaba al 6% y a principios de junio al 12%, en comparación con el 2019. “Es cierto que la presencia de pasajeros ha ido aumentando en las últimas semanas, pero estamos al -75% de la ocupación que había hace un año”. Actualmente los buses podrían estar llenos con todos los pasajeros sentados.

Con el fin de adecuar la capacidad de los medios de transporte público a la demanda previsible, la Generalitat de Catalunya, con la resolución de Salud 747/2020, ha aplicado una reducción de la frecuencia horaria de servicio en días laborables de entre un 33 % y un 67%. “Por normativa tenemos en movimiento 65% de nuestros autobuses y autocares urbanos e interurbanos, el resto los tenemos parados, pero si la demanda no aumenta difícilmente podremos volver, aunque se pueda, al 100% de nuestra actividad".

Este descenso de viajeros se explica por la falta de movilidad que está habiendo desde el estallido de la pandemia ya sea por el teletrabajo o por la anulación del transporte escolar, entre otros. Además, lamentan que se haya creado un "miedo injustificado" para usar el transporte público ya que, según el presidente de Asetrans, "es un espacio muy seguro; desde el primer día apostamos por la obligatoriedad de la mascarilla. Durante este periodo no hemos tenido ningún caso de ningún trabajador que se haya contagiado de COVID-19 en horario laboral. Estamos tomando todas las medidas de seguridad y de desinfección".

Asetrans también destaca que "utilizar el transporte público es fomentar la sostenibilidad y potenciar el medio ambiente". Un autocar elimina la contaminación de 50 coches; y si lleva 50 pasajeros evita la ocupación de espacio de 41 coches en la ciudad. Otro dato que indica la seguridad del servicio es que en 2019 en toda España no hubo ninguna víctima mortal en el transporte en autocar.

El presidente de Asetrans también alerta de que "las ofertas que realizamos no se traducen en aumento de usuarios y si la demanda continúa a la baja, sin las ayudas de las administraciones no la podremos mantener. Peligra todo el trabajo que hemos hecho en los últimos 15 años". Desde 2006, se ha pasado de los 4 a los 8 millones de usuarios anuales en el entorno metropolitano de Girona. "Entre todos, hemos doblado la utilización del transporte público en este periodo tras incluir la integración tarifaria, mejorar los servicios y haber superado una crisis", explica Gilabert.

Para revertir la situación, desde la patronal se han reunido las últimas semanas con representantes de la Generalitat de Catalunya y del Ayuntamiento de Girona con el objetivo de incentivar conjuntamente la utilización del transporte público. Reunidos en nombre de la Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros (FECAV), han recibido el compromiso del consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, para realizar una nueva campaña: "Toda la primera fase de precaución ya se ha hecho, con la obligatoriedad de llevar la mascarilla, y ahora debemos pasar a la fase de la promoción para volver a recuperar el hábito de subir al autobús y autocar”, subraya Gilabert.

Una de las medidas que ha solicitado Asetrans al Ayuntamiento de Girona es el aumento de carriles buses situados "en rutas interurbanas de entrada a la ciudad, no necesariamente de largas distancias, sino 50 metros antes de semáforos o rotondas en lugares donde hay más frecuencia de buses en poco período de tiempo, como Emili Grahit, Güell y carretera de Barcelona. Los carriles que hay ahora en la ciudad son testimoniales", apunta Gilabert. También han pedido reactivar los apeaderos para autocares turísticos, como mínimo para poder ayudar esta actividad fundamental para la provincia que "está sufriendo una situación también muy grave".

Por Mayte Rodríguez López