La Confederación quiere trasladar su más sentido pésame a los familiares y allegados de las víctimas, así como todo su apoyo a los heridos del terrible accidente ferroviario que tuvo lugar el pasado 18 de enero en la localidad cordobesa de Adamuz.
El suceso ocurrió a las 19:45 horas, cuando un tren de alta velocidad Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid con 317 pasajeros descarriló, invadiendo la vía contraria. En ese momento circulaba un tren Alvia de Renfe con destino Huelva y 184 pasajeros, que colisionó contra los vagones del Iryo. El impacto provocó que los dos primeros coches del Alvia cayeran por un terraplén de cuatro metros, quedando en una zona de difícil acceso. El balance provisional es de al menos 41 fallecidos y más de 150 heridos, algunos en estado crítico. Las causas del accidente siguen en investigación, aunque se descarta el fallo humano. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial y se ha suspendido el tráfico ferroviario en la zona, habilitando planes alternativos de transporte.
El sector del autobús pone a disposición todos los medios necesarios para garantizar el desplazamiento de los ciudadanos. Las empresas de transporte en autobús están movilizando recursos para atender las necesidades de movilidad de las personas afectadas por esta tragedia.