El acceso a un transporte adaptado se consolida como un factor esencial para que las personas mayores con movilidad reducida puedan acudir regularmente a los centros de día y recibir atención integral. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 20 % de la población española tiene 65 años o más, lo que representa cerca de 10,17 millones de personas. Entre ellas, una proporción significativa presenta dificultades de movilidad, lo que condiciona su acceso a servicios de atención, rehabilitación y apoyo social.
La Encuesta EDAD 2023 del INE revela que el 86,2 % de las personas con discapacidad residentes en centros presenta limitaciones de movilidad, lo que hace imprescindible contar con sistemas de transporte adaptado para su desplazamiento diario. “El acceso a un centro de día no comienza al entrar por la puerta, sino en el recorrido diario para llegar hasta él. Un transporte adaptado garantiza que ese trayecto se realice con seguridad y tranquilidad”, destaca Miguel Martín, director de Comunicación y Marketing de Rehatrans.
El transporte convencional, sin adaptaciones específicas, puede resultar inaccesible para quienes dependen de ayudas como sillas de ruedas, andadores o soporte físico continuo. Por ello, el transporte adaptado, equipado con dispositivos que facilitan el acceso y aseguran la estabilidad durante el traslado, se convierte en una herramienta fundamental para la inclusión social y la autonomía personal.
Además de facilitar el acceso físico, el transporte adaptado favorece la continuidad en la asistencia a tratamientos, terapias y actividades sociales, permitiendo que los usuarios mantengan su participación en programas de rehabilitación y acompañamiento social. Según la Fundación Mutua de Propietarios y COCEMFE, el 77 % de las personas mayores de 65 años con movilidad reducida se enfrenta diariamente a barreras arquitectónicas, lo que limita su autonomía y afecta su vida social y tareas cotidianas.
“Un transporte adaptado bien organizado no solo mejora la seguridad física, sino que también contribuye al bienestar emocional de los usuarios. Poder desplazarse sin obstáculos refuerza la autoestima, la independencia y la participación en la vida comunitaria”, añade Martín.
La movilidad inclusiva se considera ya un derecho universal y una prioridad en la planificación urbana y social. El transporte adaptado se revela así como un pilar esencial en la atención integral de las personas mayores con movilidad reducida, permitiendo que mantengan su autonomía, participación social y bienestar emocional. “La movilidad adaptada no es solo una cuestión de accesibilidad física, sino un factor determinante para fortalecer la inclusión, la calidad de vida y la cohesión social en toda España”, concluye Martín.
Sobre Rehatrans:
Rehatrans, fundada por Antonio Soriano en 1996, cuenta con una cuota de mercado del 55 % en su sector y una amplia gama de soluciones para particulares, taxis y empresas. En el último año, ha comercializado 650 vehículos adaptados y alcanzado una facturación de 8,5 millones de euros, siendo reconocida con diversos premios empresariales.