Barcelona se posiciona a la vanguardia de la innovación urbana gracias a la implementación de tecnologías de inteligencia artificial y edge computing en su red de transporte público. La ciudad, en colaboración con empresas como PNY Technologies y BUSPAS, ha transformado una quincena de paradas de autobús en auténticos centros de datos urbanos, capaces de recopilar y analizar información en tiempo real sobre la ocupación, tiempos de espera y comportamiento de los usuarios.
Este proyecto piloto, impulsado por el Barcelona Innova Lab Mobility, permite ajustar la oferta de transporte a la demanda real, mejorar la comunicación con los pasajeros y optimizar la gestión de la red. Las marquesinas inteligentes de BUSPAS, equipadas con pantallas, cámaras y sensores, ofrecen información dinámica y actualizada, facilitando la experiencia de los usuarios y permitiendo a los operadores de transporte tomar decisiones más eficientes.
La clave de esta transformación reside en el uso de Edge AI, que procesa los datos localmente, garantizando mayor privacidad, eficiencia y capacidad de respuesta inmediata. Además, los datos generados pueden integrarse en gemelos digitales fotorrealistas, como los desarrollados por Younite AI, permitiendo simulaciones avanzadas de flujos de tráfico y escenarios urbanos.
El mobiliario urbano inteligente no solo mejora la vida cotidiana de los ciudadanos, sino que también abre nuevas oportunidades para los municipios y anunciantes, al ofrecer plataformas para contenido personalizado y generar potenciales fuentes de ingresos.
Con la evolución de estos sistemas, el transporte público de Barcelona avanza hacia un modelo más atractivo, eficiente y centrado en el usuario, marcando el camino para otras ciudades que buscan modernizar su infraestructura y responder a los retos de la movilidad contemporánea.