La innovación y la tecnología se consolidan como pilares fundamentales para mejorar la calidad, la eficiencia y la accesibilidad del transporte público en autobús en España. Así se puso de manifiesto en la jornada “Innovación y tecnología en el transporte público en autobús”, organizada por la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS) en el Congreso de los Diputados, donde representantes de las administraciones públicas, del sector empresarial y de los principales grupos políticos coincidieron en destacar el valor estratégico del autobús al servicio del ciudadano.
Celebrado en Madrid, el encuentro evidenció cómo los avances tecnológicos permiten impulsar un modelo de movilidad más cohesionado territorialmente, independientemente del lugar de residencia de los usuarios, al tiempo que refuerzan un sector clave para la economía nacional, que genera cerca de 100.000 empleos.
La tecnología, clave en la gestión pública y los contratos concesionales
La primera mesa de la jornada abordó el papel de la innovación en la contratación y la gestión pública del transporte. Los ponentes subrayaron la importancia de que los pliegos concesionales incorporen cláusulas que faciliten la adaptación tecnológica de los servicios. En este sentido, se destacó que el modelo concesional permite a las administraciones acceder a soluciones innovadoras de forma eficiente, incentivando a las empresas a mejorar continuamente la calidad del servicio público.
Desde la óptica de las administraciones autonómicas, se puso en valor el uso de herramientas digitales y de inteligencia artificial para mejorar la planificación y la eficiencia operativa, siempre bajo principios de responsabilidad y gobernanza. La tecnología se presentó como un elemento esencial para anticipar la demanda y adaptarse a flujos cambiantes, especialmente en territorios con una elevada presión turística.
Digitalización y mejora del servicio al viajero
La segunda mesa se centró en la aplicación de la tecnología directamente al servicio del autobús y al ciudadano. Desde el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se destacó que el sistema concesional garantiza la capilaridad del transporte interurbano, asegurando servicio incluso en municipios de pequeño tamaño, y que la digitalización supone un salto cualitativo para los viajeros.
También se expusieron experiencias autonómicas que evidencian cómo la innovación impulsa el uso del transporte público. Entre ellas, se señaló el impacto positivo de sistemas tarifarios integrados y digitales que han contribuido a un notable aumento de la demanda del transporte público por carretera.
En el ámbito de la gestión, se puso en valor la coordinación entre operadores públicos y privados, así como el papel de los centros de control y gestión del transporte que permiten supervisar el sistema en tiempo real las 24 horas del día, mejorando la respuesta ante incidencias y la información al usuario.
El futuro: automatización y visión política
La innovación en los vehículos, incluida la automatización del autobús urbano, centró parte del debate técnico. Los expertos coincidieron en que el principal reto de estos sistemas es la complejidad del entorno urbano, que exige soluciones avanzadas para garantizar la seguridad y la adaptación dinámica de las rutas.
La jornada concluyó con una mesa política en la que representantes de los principales grupos parlamentarios analizaron el marco normativo del transporte público. Los intervinientes coincidieron en la necesidad de garantizar la seguridad jurídica, la flexibilidad de los contratos y un equilibrio adecuado en la duración de las concesiones para asegurar la calidad del servicio público.
En la clausura institucional, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible subrayó el papel del autobús como herramienta para dar respuesta a retos como la sostenibilidad ambiental, la cohesión territorial, la asequibilidad y la viabilidad económica del sistema, destacando la reciente aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible como marco jurídico clave.
Por su parte, el presidente de CONFEBUS defendió la necesidad de dotar al sector de estabilidad económica y normativa para seguir avanzando hacia flotas sostenibles, sistemas digitales avanzados y la futura integración del autobús autónomo. En este contexto, el autobús se reafirmó como una pieza central de un modelo de movilidad digital, sostenible, eficiente y conectado.