Pablo Pastega: “Nos encontramos en un escenario donde están todas las instituciones europeas contra el Gobierno español”
La batalla por el cabotaje en el transporte de viajeros por carretera entra en una fase decisiva. Diez años después de su llegada a España, FlixBus ha endurecido públicamente su discurso contra el Ministerio de Transportes y contra el modelo concesional estatal. En un encuentro con la prensa, el director general de FlixBus España, Pablo Pastega, defendió la legalidad del cabotaje en las líneas internacionales, acusó al Gobierno de bloquear cualquier negociación y aseguró que la compañía confía en que la justicia europea termine dándole la razón.
Las declaraciones de Pastega llegan apenas unos meses después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, acusara públicamente a FlixBus de intentar “hacer trampas” con el cabotaje, un asunto que ha tensionado aún más las relaciones entre la operadora alemana y la Administración española.
Un conflicto que ha llegado a Luxemburgo
El origen de la disputa se encuentra en la interpretación del Reglamento europeo que permite el cabotaje internacional bajo determinadas condiciones. FlixBus sostiene que los autobuses que realizan servicios internacionales deberían poder transportar viajeros entre ciudades españolas durante su recorrido, siempre que ello no afecte “seriamente” a la viabilidad económica de una obligación de servicio público.
Según explicó Pastega, la negativa reiterada del Ministerio a autorizar estas operaciones llevó a la compañía a presentar una solicitud concreta de cabotaje en una línea internacional entre Madrid y Tréveris. Tras el rechazo español, la autoridad alemana respaldó la posición de FlixBus, elevando el conflicto a la Comisión Europea.
“La Comisión Europea vino a decir que España tenía que aprobar la solicitud de cabotaje que habíamos hecho nosotros”, afirmó.
A partir de ese momento, el Gobierno español, junto con Confebus, recurrió la decisión comunitaria ante el Tribunal General de la Unión Europea. FlixBus se personó en defensa de la Comisión.
“Todas las instituciones europeas contra el Gobierno español”
Uno de los mensajes más contundentes de la intervención fue la descripción que hizo el directivo sobre el escenario político y jurídico abierto en Bruselas.
“Nos encontramos en un escenario donde son todas las instituciones europeas de la Unión Europea contra el Gobierno español”, afirmó.
Pastega destacó que, además de la Comisión Europea, tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de la Unión Europea han mostrado su respaldo a la posición comunitaria en este procedimiento, algo que calificó de extraordinariamente significativo.
“Sorprende mucho que el Gobierno español y el presidente Sánchez digan que son muy europeístas”, añadió.
Aunque evitó dar fechas concretas, FlixBus espera que el procedimiento judicial avance durante los próximos meses y mantiene una visión optimista sobre el desenlace.
“Está bastante claro que esto se va a ganar”, llegó a afirmar durante el coloquio.
Una relación rota con el Ministerio
El director de FlixBus fue especialmente crítico con la actitud de la Administración española durante los últimos años. Según su versión, la compañía ha intentado abrir espacios de diálogo con distintos responsables ministeriales sin éxito.
“Hemos solicitado muchas veces cabotaje. Siempre han dicho que no”.
Incluso recordó una reunión mantenida con Óscar Puente poco después de su llegada al Ministerio, en la que, según Pastega, el ministro mostró inicialmente interés por estudiar posibles fórmulas de encaje para el cabotaje dentro del sistema concesional.
“Me dijo: tiene sentido, vamos a estudiarlo”.
Sin embargo, FlixBus sostiene que posteriormente no volvió a existir voluntad política para abordar el asunto.
“Intentamos muchas veces reunirnos con el Ministerio para estudiar cómo se podría aplicar el cabotaje en España y no tuvimos esa oportunidad”.
Las acusaciones de “hacer trampas”
La intervención estuvo marcada por el recuerdo de las declaraciones realizadas este verano por Óscar Puente, cuando acusó a FlixBus de intentar utilizar el cabotaje para eludir las reglas del mercado español.
Lejos de moderar el tono, Pastega respondió con dureza.
“Yo creo que se le está haciendo trampas a la sociedad”.
Para el responsable de FlixBus, el verdadero problema reside en el mantenimiento de un sistema basado en concesiones que, según denunció, acumula décadas de prórrogas y retrasos en su renovación.
“El 70% de las concesiones estatales están caducadas y muchas de ellas llevan más de diez años vencidas”.
En este contexto, llegó a cuestionar las ayudas públicas concedidas al sector en los últimos años.
“Se han dado casi 400 millones de euros en subvenciones a concesionarias, muchas de ellas con contratos caducados”.
El cabotaje como herramienta de conectividad
Más allá del debate jurídico, FlixBus insiste en presentar el cabotaje como una herramienta para mejorar la conectividad territorial.
La compañía argumenta que muchas relaciones directas entre provincias españolas siguen sin existir pese a la extensa red concesional actual, y pone como ejemplo corredores que podrían aprovechar servicios internacionales ya operativos.
“Estas líneas permitirían dar conexiones que hoy no existen”.
Según la empresa, el cabotaje no supondría una liberalización total del mercado ni la desaparición del sistema concesional. De hecho, Pastega recordó que países como Bélgica, Países Bajos o Dinamarca permiten fórmulas de cabotaje y mantienen simultáneamente modelos concesionales robustos.
“No es verdad que permitir cabotaje implique romper el modelo concesional”.
La operadora incluso se mostró abierta a aceptar limitaciones regulatorias, como topes de plazas o restricciones específicas, siempre que exista voluntad de abordar el debate.
“El Ministerio no ha querido regular en ningún momento el cabotaje”.
Una crítica al modelo español
La cuestión del cabotaje fue sólo una parte de un discurso mucho más amplio sobre el futuro del transporte regular por carretera en España.
Pastega cargó contra lo que considera un sistema “arcaico”, marcado por concesiones históricas, falta de competencia y escasa transparencia.
“El mercado español funciona mal”.
También denunció que numerosos contratos estatales nunca han sido licitados en democracia y cuestionó la lentitud de los procesos de renovación concesional.
“Llevamos años oyendo que se van a licitar concesiones y prácticamente nada cambia”.
Un debate que trasciende a FlixBus
La batalla judicial abierta en Europa tendrá consecuencias que van mucho más allá de la situación de FlixBus. De la resolución dependerá en gran medida el margen que tendrán los Estados miembros para limitar el cabotaje internacional y, en el caso español, podría reabrirse el debate sobre la convivencia entre el modelo concesional tradicional y nuevas fórmulas de competencia regulada.
Mientras el sector espera la decisión del Tribunal General de la Unión Europea, la confrontación entre FlixBus y el Gobierno español sigue escalando. Y, a juzgar por el tono empleado por Pablo Pastega durante esta comparecencia, la compañía no parece dispuesta a rebajar la presión.
“No pedimos subvenciones. Lo único que pedimos es que nos dejen competir y dar más conectividad a los viajeros”, resumió el directivo, condensando en una sola frase el eje central de la estrategia que FlixBus defenderá en los tribunales europeos y en el debate político español durante los próximos meses.




















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