Madrid, 25 de marzo de 2026. — El transporte de personas mayores en silla de ruedas hacia centros de día continúa presentando deficiencias evitables que pueden poner en riesgo su seguridad y bienestar, según ha advertido la compañía Rehatrans, líder en España en adaptación de vehículos para personas con movilidad reducida. La falta de protocolos claros, una sujeción incorrecta de las sillas o la escasa formación del personal son algunos de los errores más frecuentes detectados en este tipo de traslados.
Cada día, miles de personas mayores dependen del transporte adaptado para acceder a terapias, programas de estimulación cognitiva o rehabilitación física. En este contexto, Rehatrans subraya que el trayecto no debe entenderse como un simple desplazamiento, sino como una parte esencial del cuidado sociosanitario, que influye directamente en la comodidad del usuario y en la confianza de sus familias.
Entre las incidencias más habituales se encuentran la fijación incorrecta de la silla de ruedas, que puede provocar desplazamientos durante el trayecto, el uso inadecuado de rampas o plataformas elevadoras y la improvisación en las maniobras de subida y bajada del vehículo. Estas situaciones, además de aumentar el riesgo de accidentes, generan inseguridad e incomodidad en los usuarios.
Según explica Miguel Martín, director de Comunicación y Marketing de Rehatrans, “la movilidad segura también forma parte del cuidado que reciben las personas mayores, ya que el transporte condiciona su seguridad, su comodidad y la percepción global del servicio”.
El transporte, una extensión del cuidado
Desde la compañía insisten en que el transporte adaptado debe integrarse plenamente en los modelos de atención sociosanitaria. Una planificación adecuada, el uso de vehículos correctamente adaptados y la aplicación de protocolos de seguridad estandarizados permiten reducir riesgos y garantizar traslados seguros y dignos.
“La seguridad no depende únicamente de la tecnología, sino de la combinación de sistemas homologados, procedimientos claros y profesionales formados”, añade Martín. En este sentido, Rehatrans destaca la importancia de contar con personal capacitado en el manejo de anclajes, cinturones de seguridad y plataformas elevadoras, así como en el acompañamiento de personas con movilidad reducida.
Adaptar el transporte a cada usuario
Otro de los retos señalados es la diversidad de perfiles de usuarios. No todas las sillas de ruedas ni todas las necesidades son iguales, por lo que los vehículos destinados a centros de día deben permitir configuraciones flexibles del espacio interior, garantizar la correcta fijación tanto de sillas manuales como eléctricas y facilitar el acceso de forma segura.
En un contexto de envejecimiento progresivo de la población, Rehatrans defiende que invertir en transporte adaptado seguro es invertir en calidad asistencial, ya que un traslado bien organizado mejora la experiencia del usuario, refuerza la confianza de las familias y contribuye a una atención más humana.
“La movilidad adaptada debe formar parte del bienestar de las personas mayores. Cada traslado es una parte del cuidado que reciben”, concluye Miguel Martín.