Alfonso Sánchez destaca la electrificación, la inversión y la flexibilidad operativa como claves del modelo

El gerente de EMT Madrid, Alfonso Sánchez, advierte de que el transporte urbano se encuentra en un momento “apasionante”, pero también decisivo, en el que la capacidad de adaptación de los operadores será clave para afrontar los cambios tecnológicos, regulatorios y de demanda que atraviesa el sector. Así lo ha señalado en una entrevista concedida a CARRILBUS en su número 231.

Sánchez sitúa a EMT Madrid como un ejemplo de transformación en marcha, con una estrategia basada en la electrificación de la flota, la digitalización y una fuerte inversión en infraestructuras. En este sentido, subraya que la empresa ha acometido el mayor esfuerzo inversor de su historia reciente, superando los 1.000 millones de euros destinados a electrificación y modernización del sistema.

El directivo insiste en que la electrificación no debe entenderse únicamente como un cambio tecnológico, sino como una transformación integral que afecta a toda la operación. Desde la adaptación de cocheras y centros de carga hasta la planificación del servicio, el proceso obliga a redefinir el modelo operativo para garantizar la eficiencia y la calidad del servicio.

En paralelo, Sánchez destaca el crecimiento sostenido de la demanda, con incrementos continuados de viajeros en los últimos años, lo que refuerza el papel del autobús como elemento central del sistema de movilidad urbana. En su opinión, esta evolución obliga a los operadores a responder con mayor capacidad, eficiencia y resiliencia en la gestión del servicio.

Uno de los aspectos que el gerente de EMT Madrid pone especialmente en valor es la flexibilidad del autobús frente a otros modos de transporte. Esta capacidad de adaptación permite responder con rapidez a incidencias o cambios en la red, como se ha demostrado en situaciones excepcionales en las que el autobús ha asumido un papel clave para mantener la movilidad.

En materia tecnológica, Sánchez señala que la digitalización y el uso de herramientas como la inteligencia artificial o el análisis de datos serán determinantes en los próximos años. Estas tecnologías permiten optimizar rutas, mejorar la experiencia del usuario y aumentar la eficiencia operativa, configurando un modelo de servicio más ágil y conectado.

El responsable de EMT también pone el foco en los desafíos que afrontan los operadores con menor capacidad inversora, especialmente en lo relativo al coste inicial de la electrificación y la necesidad de financiación pública y privada. En este contexto, considera fundamental la colaboración con las administraciones y una planificación a largo plazo que garantice la viabilidad de las inversiones.

De cara al futuro, Sánchez identifica como principal reto del sector completar con éxito la transición hacia una movilidad más sostenible, digital y eficiente, manteniendo al mismo tiempo la calidad del servicio. En este proceso, insiste en que el autobús seguirá siendo un pilar básico del sistema, tanto por su capilaridad como por su capacidad de adaptación a las necesidades de las ciudades.

La entrevista refleja así una visión clara desde uno de los principales operadores urbanos españoles: el cambio ya está en marcha y exige decisiones estratégicas que marcarán el futuro del transporte público en los próximos años.

Por Mayte

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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