En 2026, Mercedes‑Benz celebra 140 años de innovación ininterrumpida, desde que Carl Benz registrara la patente del primer automóvil en 1886. Una historia marcada por la visión pionera, la sofisticación tecnológica y un compromiso permanente con la movilidad del futuro. Pero más allá de sus emblemáticos turismos, la marca ha desempeñado un papel esencial —y a menudo menos narrado— en el desarrollo del autobús moderno, un sector clave para la movilidad colectiva en todo el mundo.
Los orígenes: del automóvil al autobús
Solo unos años después del nacimiento del automóvil, Mercedes‑Benz aplicó su experiencia en motores y chasis al transporte colectivo. En 1895 llegó el primer autobús motorizado, un vehículo de ocho plazas que inauguró una nueva era para el transporte público y sentó las bases del autobús tal como lo conocemos hoy.
Aquella primera unidad ya incorporaba la esencia Mercedes‑Benz: tecnología avanzada, fiabilidad mecánica y visión de futuro. Desde entonces, el autobús se convirtió en uno de los pilares estratégicos de la compañía.
Décadas de liderazgo: seguridad, eficiencia y durabilidad
A lo largo del siglo XX, Mercedes‑Benz introdujo hitos tecnológicos que hoy son estándares en el sector:
- Carrocería de seguridad (1959), que inspiró nuevas estructuras para proteger a los pasajeros.
- Motores diésel de alta eficiencia, que convirtieron a los autocares Mercedes‑Benz en referencia internacional en consumo y durabilidad.
- ABS (1978) y posteriormente ESP®, tecnologías nacidas en el turismo y adoptadas de forma pionera en autobuses y autocares.
- Sistemas de confort y suspensión que definieron los estándares del transporte de larga distancia en Europa.
Modelos emblemáticos como el O 302, protagonista de los años 70, o el O 404, que marcó la alta gama de los 90, se convirtieron en símbolos de fiabilidad para empresas de transporte en todo el mundo.
El Setra y la era Daimler Buses: ingeniería sin concesiones
Con la integración de Setra dentro del grupo Daimler, Mercedes‑Benz reforzó su posición como referente global. La combinación de la ingeniería de Mercedes‑Benz y la tradición carrocerera premium de Setra creó una de las gamas de autobuses más avanzadas del planeta: desde autocares de lujo hasta vehículos urbanos de última generación.
Hoy, la división Daimler Buses (Mercedes‑Benz + Setra) se centra en tres ejes que definen el futuro del sector:
- Electromovilidad real y escalable, con modelos como el eCitaro, ya operativo en flotas europeas con autonomías mejoradas y tecnología de carga flexible.
- Digitalización orientada al operador, integrando sistemas telemáticos, diagnóstico predictivo y conectividad total.
- Eficiencia total de ciclo de vida, clave para empresas que buscan reducir costes operativos sin comprometer confort ni rendimiento.
El siglo XXI: del diésel al cero emisiones
Los últimos años han sido decisivos. Mercedes‑Benz ha llevado al autobús el mismo espíritu innovador que hoy marca sus turismos:
- El eCitaro ha demostrado que la electrificación del transporte urbano es una realidad viable.
- La compañía trabaja en tecnología de pila de combustible para autobuses de larga distancia.
- Las arquitecturas digitales como MB.OS permiten actualizaciones remotas, optimización energética y nuevos servicios para operadores.
Para los empresarios del sector, esto supone una transición a una movilidad más sostenible con garantía de respaldo industrial, factor crítico a la hora de renovar flotas.
140 años después: reinventar la movilidad, también en autobús
Este 2026, marcado por el mayor programa de lanzamiento de producto de la historia de Mercedes‑Benz, también tendrá impacto en el mundo del autobús. La marca prepara nuevas plataformas eléctricas, mayores autonomías y tecnologías de asistencia avanzadas para mejorar la seguridad operativa.
En un momento en que el transporte de viajeros vive una transformación profunda —electrificación, digitalización, eficiencia y nuevas demandas de los usuarios—, Mercedes‑Benz continúa desempeñando el papel que ha tenido desde 1886: liderar la movilidad del presente y del futuro.
Para los operadores, su legado no es solo historia: es garantía de continuidad, innovación y fiabilidad.
