Madrid. El aumento del absentismo laboral se ha consolidado como uno de los principales desafíos para el sector del transporte de viajeros por carretera, tal y como se puso de manifiesto en la jornada empresarial “Todos contamos. Absentismo x IT, un problema de país”, organizada por CEOE y en la que participó Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS.

El encuentro reunió a representantes de distintos sectores económicos para analizar un fenómeno que ya tiene un impacto directo en la productividad y la competitividad empresarial, y que afecta de manera especial a actividades estratégicas como el transporte por carretera.

Un servicio esencial especialmente expuesto

Durante su intervención, Rafael Barbadillo subrayó la relevancia del transporte de viajeros en autobús, recordando que este modo concentra más del 62% de los desplazamientos en transporte público en España, con cerca de 3.600 millones de viajes anuales.

En este contexto, advirtió de que el absentismo tiene consecuencias directas en la operativa diaria de las empresas. La ausencia imprevista de conductores obliga a reorganizar rutas y turnos con escaso margen de maniobra, activar personal de reserva e incluso asumir retrasos o cancelaciones de servicios.

Además, el problema se intensifica debido a la escasez de profesionales en el sector, lo que limita aún más la capacidad de respuesta de las compañías ante incidencias laborales.

Impacto económico y en los usuarios

El presidente de CONFEBUS también alertó del creciente coste económico del absentismo en el transporte por carretera, que alcanzó los 584 millones de euros en 2025, con un aumento significativo respecto a años anteriores.

Más allá del impacto interno en las empresas, Barbadillo destacó que esta situación repercute directamente en el usuario final. Retrasos, cambios de conductor o modificaciones en la programación afectan a la calidad del servicio y a la fiabilidad del transporte público en autobús.

Un problema estructural que exige medidas

La jornada sirvió también para reclamar soluciones urgentes ante el incremento de las bajas laborales por contingencias comunes, que ya afectan a millones de trabajadores en España.

Desde el ámbito empresarial se aboga por mejorar la gestión de los procesos de incapacidad temporal, reforzar los recursos del sistema sanitario y reducir las cargas administrativas, con el objetivo de garantizar tanto la recuperación de los trabajadores como la sostenibilidad de las empresas.

En definitiva, el sector del transporte de viajeros en autobús advierte de que el absentismo no solo supone un reto económico, sino también un riesgo para la continuidad y calidad de un servicio esencial para la movilidad diaria de millones de ciudadanos.

Por Mayte

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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