Alfonso Taborda, presidente de la patronal, denuncia la competencia desleal generada por el sistema concesional y advierte de movilizaciones si no se atienden las demandas del transporte discrecional y de pymes.
El sector del transporte de viajeros por carretera vuelve a poner de manifiesto la profunda brecha entre las grandes corporaciones y la pequeña y mediana empresa. En declaraciones recientes concedidas a 20minutos en el marco de la Feria Internacional del Autobús y el Autocar (FIAA), el presidente de Direbús, Alfonso Taborda, ha cargado con dureza contra la política concesional del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y ha anunciado que la patronal sopesa recurrir al Tribunal de Cuentas para verificar el destino de los fondos públicos inyectados en el sector.
Según Taborda, las subvenciones canalizadas a través de programas ministeriales para sostener líneas regulares deficitarias o incentivos como el ‘Verano Joven’ están distorsionando el mercado. «No puede ser que para operar una línea deficitaria el papá Estado le dé dinero de nuestros impuestos y luego esas empresas se metan en servicios discrecionales en concursos a los que presentan precios un 35% o 40% por debajo de mercado», afirma el dirigente de Direbús, alertando de una situación de competencia desleal inasumible para los operadores de discrecional, escolares y turísticos.
Oposición frontal al modelo de empresa participada de Renfe
Uno de los puntos de mayor tensión abordados por la patronal es la iniciativa de Renfe de constituir una empresa participada de autobuses para cubrir incidencias y transbordos por obras en la red ferroviaria. Desde Direbús tildan la propuesta de «inviable» y la califican como una «nacionalización encubierta» beneficiosa únicamente para los grandes grupos concesionarios habituales.
»El presidente de Renfe se ha metido en un jardín que va a acabar mal. Si no cambia, va a ser una catástrofe de manifestaciones y protestas a las puertas del Ministerio por parte de las 2.400 empresas de servicio discrecional», advierte Taborda. Como alternativa, la asociación defiende que la gestión de incidencias de la red de Adif y Renfe se licite de forma fraccionada por lotes y zonas territoriales, permitiendo la participación real de pymes de 10 a 12 vehículos, que ofrecen una capacidad de respuesta más ágil y cercana.
Fin del monopolio concesional y defensa del cabotaje
Direbús reitera la urgencia de modernizar la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT) de 1987, a la que consideran un marco caduco. La patronal urge a una alineación con las directivas europeas en materia de liberalización del mercado y apertura del cabotaje en trayectos internacionales (poniendo como ejemplo líneas transfronterizas como Madrid-Lisboa que podrían prestar servicio intermedio en Extremadura), un modelo que, a su juicio, ayudaría a vertebrar el territorio y combatir la despoblación.
Asimismo, el presidente de la asociación alertó sobre la problemática actual en la contratación del transporte escolar en diversas regiones de España (como en Jaén o el País Vasco), donde los pliegos ofertados por las administraciones no cubren los costes reales de explotación (fijados en un mínimo de 500-600 euros diarios por vehículo), lo que amenaza la viabilidad de las rutas.
Amenaza de paros en el sector
Taborda concluye recordando el peso estructural que soporta el discrecional —responsable del movimiento de más del 90% del turismo en España— y no descarta futuras medidas de presión si la Administración continúa ignorando al tejido de pymes. «Si hiciéramos piña, podemos parar el país entero. Desquiciaríamos a la sociedad en cinco días si las rutas escolares o turísticas se detienen», sentencia el presidente de Direbús, confiando en que el Ministerio o la futura Administración replanteen la hoja de ruta del autobús en España.














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