El absentismo laboral en el sector del transporte de viajeros por carretera ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, alcanzando niveles que preocupan seriamente a las empresas del sector. Así lo refleja el último informe elaborado por la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) para la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS), que analiza la evolución de la Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC) entre 2021 y 2025.
Según el estudio, el número de procesos de baja laboral iniciados en las empresas de transporte en autobús ha pasado de 12.729 en 2021 a 31.246 en 2025, lo que supone un incremento superior al 145% en apenas cuatro años. Esta evolución confirma una tendencia claramente ascendente del absentismo en el sector.
El informe también señala que la incidencia media mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos casi se ha duplicado en el periodo analizado, al pasar de 17,29 procesos en 2021 a 32,36 en 2025, lo que representa un aumento del 87,15%.
A este crecimiento se suma la elevada duración de las bajas laborales. La duración media de los procesos finalizados se mantiene por encima de los 60 días, situándose en 63,57 días en 2025, una cifra muy similar a la registrada en 2021. Esta prolongación de las bajas tiene un impacto directo en la organización de los servicios y en la gestión de las plantillas.
El efecto económico del absentismo resulta especialmente significativo. El coste total asociado a las bajas laborales ha pasado de 82,9 millones de euros en 2021 a más de 208,9 millones en 2025, lo que supone un incremento superior al 150%. Desde el sector advierten de que este aumento sostenido de los costes se produce en un contexto marcado por la escasez de profesionales y el encarecimiento generalizado de la actividad.
Ante esta situación, CONFEBUS subraya la necesidad de abordar el problema de forma estructural, al tratarse de un servicio esencial para la movilidad de millones de ciudadanos. La organización plantea reforzar los mecanismos de seguimiento y gestión de la incapacidad temporal, mejorar la coordinación entre los servicios públicos de salud y las mutuas, impulsar políticas preventivas específicas para el transporte de viajeros y analizar con mayor detalle la evolución de las bajas por patologías y tramos de edad.
Desde la Confederación advierten de que, si no se adoptan medidas eficaces, la evolución de la incapacidad temporal puede comprometer tanto la sostenibilidad económica de las empresas como la calidad del servicio. En este sentido, CONFEBUS tiene previsto trasladar estos datos a las administraciones competentes con el objetivo de abrir un diálogo que permita diseñar soluciones que garanticen la protección de los trabajadores y la viabilidad del sector.