Madrid, 22 de abril de 2026. La seguridad del peatón y la gestión del riesgo en entornos urbanos densos vuelven al centro del debate del transporte colectivo. La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid) ha iniciado las pruebas de un nuevo sistema anti‑atropello exterior (EAS), una tecnología inédita hasta ahora en autobuses urbanos y con potencial aplicación directa en flotas públicas y privadas de toda Europa.

Presentado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, junto al consejero delegado de EMT Madrid, Alfonso Sánchez, el sistema ya está instalado en un autobús urbano y se incorporará a un segundo vehículo en las próximas semanas para validar su eficacia en condiciones reales de operación.

Una solución pensada para uno de los puntos más críticos del servicio urbano

El sistema EAS aborda una de las situaciones de mayor riesgo en la explotación diaria de autobuses: cuando el vehículo se encuentra detenido y, por sus grandes dimensiones, oculta la visibilidad del peatón que cruza la calzada o del tráfico que circula por el carril contiguo.

Para ello, integra un conjunto de sensores exteriores que monitorizan de forma continua dos zonas especialmente sensibles en vehículos pesados: el área frontal y el lateral izquierdo. Cuando el sistema detecta una situación potencial de peligro, se activa automáticamente mediante alertas visuales y acústicas, diseñadas para avisar simultáneamente al peatón y al conductor del autobús, sin requerir intervención humana.

Tres niveles de riesgo y una solución universal para cualquier flota

Desarrollado por la empresa Citylife, el sistema distingue tres niveles de riesgo claramente identificados: peligro potencial, riesgo inminente y ausencia de riesgo. La señalización se realiza mediante pictogramas luminosos en colores ámbar y rojo, acompañados de avisos acústicos de fácil comprensión, lo que permite su uso en cualquier ciudad y en distintos modelos de autobús sin necesidad de adaptación cultural o idiomática.

Una de las características técnicas más relevantes para los operadores es que el sistema avisa exactamente en el punto donde se genera el riesgo, una ventaja significativa en vehículos de gran longitud, y funciona de forma totalmente autónoma, sin depender de la acción del conductor ni de supervisión externa.

Seguridad, normativa y anticipación regulatoria

La iniciativa se enmarca en una estrategia de seguridad más amplia por parte de EMT Madrid. Entre julio y diciembre de 2023, la compañía ya desarrolló un proyecto piloto junto a Sistemas ADAS para eliminar puntos ciegos, una experiencia que se integró posteriormente en 50 autobuses de la flota madrileña.

Este trabajo permitió a la empresa anticiparse a la obligatoriedad europea recogida en el Reglamento (UE) 2019/2144, que exige la incorporación de sistemas avanzados de seguridad en todos los autobuses nuevos fabricados a partir de julio de 2024.

Un mensaje claro para el sector

Para los empresarios y gestores de transporte colectivo, esta prueba representa algo más que una innovación tecnológica. Marca una tendencia clara hacia sistemas exteriores de prevención activa, complementarios a los ADAS tradicionales a bordo, y refuerza la idea de que la seguridad del peatón se está convirtiendo en un eje central del desarrollo del vehículo industrial urbano.

La experiencia de EMT Madrid apunta a un escenario en el que invertir en seguridad no solo reduce riesgos operativos y reputacionales, sino que también permite adelantarse a futuras exigencias normativas y mejorar la convivencia del autobús con el resto de los usuarios de la vía.

Por Mayte

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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