Las empresas deberán tenerlos listos antes de diciembre
ATUC considera que estas medidas serán clave para alcanzar el objetivo del PNIEC de trasladar al transporte público el 35% de los desplazamientos realizados actualmente en vehículo privado
Madrid, 3 de septiembre de 2026. La vuelta a la actividad tras las vacaciones de verano llega este año con un desafío añadido para miles de empresas españolas. Las compañías con más de 200 trabajadores o 100 empleados por turno disponen de apenas tres meses para implantar sus planes de movilidad sostenible al trabajo, una obligación cuyo plazo finaliza el próximo 5 de diciembre.
La Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC) considera que estos planes desempeñarán un papel decisivo para alcanzar uno de los principales objetivos fijados por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC): trasladar al transporte público el 35% de los pasajeros-kilómetro que actualmente se realizan en vehículo privado antes de 2030.
No obstante, la organización advierte de que este cambio modal solo será posible si se acompaña de un fortalecimiento de la red de transporte público y de un sistema de financiación estable. En este sentido, ATUC presentó recientemente sus líneas estratégicas para 2030, en las que prevé un incremento del 36% en los costes del sector y cifra en más de 12.000 millones de euros anuales las necesidades de financiación destinadas tanto a costes operativos como a inversiones para absorber el aumento previsto de la demanda.
Una oportunidad para transformar los desplazamientos al trabajo
Según ATUC, la implantación de los planes de movilidad sostenible representa mucho más que el cumplimiento de una obligación legal. La entidad considera que se trata de una oportunidad para impulsar cambios estructurales en la forma en que las personas trabajadoras se desplazan a sus puestos de trabajo.
Los datos reflejan la relevancia de este ámbito. En los municipios de menor tamaño, el uso del vehículo privado en los desplazamientos laborales alcanza de media el 70%, mientras que en grandes ciudades como Madrid supone el 53% y en Barcelona el 54,2%.
Para la asociación, el reto pasa por diseñar soluciones adaptadas a las necesidades reales de cada organización. Aspectos como los turnos de trabajo, los horarios, la accesibilidad a los centros, su localización o las alternativas de transporte disponibles deben formar parte de una estrategia integrada en la cultura corporativa y orientada a mejorar la movilidad cotidiana de las plantillas.
La dispersión geográfica, principal obstáculo
ATUC identifica la dispersión geográfica de los trabajadores y la descentralización de los centros de trabajo como los principales desafíos para garantizar la eficacia de estos planes.
La asociación recuerda además que la movilidad laboral tiene implicaciones que van mucho más allá de los desplazamientos diarios. Su impacto se extiende a la contaminación atmosférica y acústica, la ocupación del espacio urbano y las condiciones de bienestar de los trabajadores, convirtiéndose en un factor clave desde el punto de vista económico, social y ambiental.
En palabras de Jesús Herrero, secretario general de ATUC, “las empresas tienen hoy a su alcance una batería de medidas para hacer frente a los desafíos medioambientales, pero no deberían entenderse como una carga administrativa más, sino como una oportunidad para construir organizaciones más competitivas, sostenibles e, incluso, atractivas para trabajar”.
ATUC reclama una visión a largo plazo
Desde la organización insisten en que el éxito de los planes de movilidad sostenible al trabajo dependerá tanto de la implicación de las empresas como de la capacidad del transporte público para ofrecer una alternativa competitiva al vehículo privado. Para ello, consideran imprescindible avanzar hacia un modelo de financiación que garantice la mejora y ampliación de los servicios en los próximos años.
ATUC agrupa a las principales empresas de transporte público urbano y metropolitano de España. El sector genera más de 25.000 empleos, mueve más de 5.000 millones de euros anuales en facturación y permite realizar más de 4.000 millones de viajes al año a través de las redes de autobús, metro, tren y tranvía.