Las empresas de autobuses se preparan para un cambio profundo en la forma de gestionar sus flotas. El aumento sostenido de los costes, una mayor complejidad operativa y un entorno regulatorio europeo cada vez más exigente están empujando al sector hacia modelos de gestión más proactivos, apoyados en tecnología y análisis avanzado de datos. Así lo señala Webfleet_Tendencias en flotas 2026, que identifica 2026 como un año decisivo para el transporte colectivo por carretera en Europa.

Según el informe, las compañías que lideren esta transición serán aquellas capaces de transformar grandes volúmenes de información en decisiones prácticas que mejoren la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad de sus operaciones. “La gestión de flotas está entrando en una nueva fase. Ya no basta con recopilar datos y confiar en la experiencia”, afirma Jan-Maarten de Vries, presidente de Fleet Management Solutions en Bridgestone, subrayando la necesidad de contar con tecnologías que guíen la toma de decisiones de forma clara y operativa.

La inteligencia artificial, aliada clave en la operación diaria

Uno de los principales cambios que afectará directamente a las flotas de autobuses es la incorporación de la inteligencia artificial como herramienta cotidiana de decisión. El documento destaca que muchos gestores se enfrentan actualmente a una sobrecarga de datos procedentes de sistemas desconectados, lo que dificulta obtener una visión global de la operación. La integración de datos y el uso de IA permitirán convertir esa información en prioridades claras y acciones concretas, desde la planificación de rutas hasta la previsión de costes y el estado de los vehículos.

Para las empresas de transporte de viajeros, esto supone una oportunidad para optimizar frecuencias, mejorar la puntualidad y anticiparse a incidencias técnicas antes de que afecten al servicio.

Más allá del vehículo: una visión integral de los activos

El informe también pone el foco en la gestión de activos más allá del propio autobús. Elementos como remolques, contenedores u otros activos motorizados y no motorizados representan una parte creciente de la inversión de las flotas y, sin embargo, siguen siendo en gran medida invisibles para los operadores. Disponer de información clara sobre su localización, uso y tiempos de inactividad permitirá reducir costes innecesarios, retrasos y riesgos operativos.

“Mientras que los vehículos están conectados y optimizados, los activos siguen siendo en gran medida invisibles. Esa brecha genera costes innecesarios y riesgos para la seguridad”, explica Jan-Maarten de Vries. Para las empresas de autobuses, esta visión integral cobra especial relevancia en operaciones interurbanas, servicios discrecionales y transporte internacional.

La normativa europea acelera la digitalización

El entorno regulatorio será otro de los grandes motores del cambio. A partir de julio de 2026, la normativa europea sobre tiempos de conducción y descanso se ampliará a determinados vehículos comerciales ligeros dedicados al transporte transfronterizo. Aunque la medida afecta directamente a otros segmentos, el informe anticipa un aumento generalizado del uso de herramientas digitales de gestión de tacógrafos y cumplimiento normativo en todo el sector, incluido el del transporte de viajeros, para evitar una mayor carga administrativa.

El autobús eléctrico gana protagonismo

La electrificación es otra tendencia clave con un impacto directo en las flotas de autobuses. Los datos citados en el documento muestran que los autobuses eléctricos ya representan el 22,7 % de las nuevas matriculaciones de autobuses en la Unión Europea, impulsados por un fuerte crecimiento en países como Alemania, Suecia y Bélgica. Este avance está llevando a los operadores a apoyarse en estrategias de transición basadas en datos para que la adopción del vehículo eléctrico sea viable tanto operativa como económicamente.

La presión de los costes obliga a anticiparse

En un contexto de aumento de los costes de combustible, personal y peajes, la eficiencia deja de ser una opción para convertirse en una necesidad. El informe concluye que esta presión está acelerando la adopción de soluciones integradas de gestión de flotas que permitan reducir el coste total de propiedad mediante el control del consumo, el mantenimiento preventivo y la optimización de rutas.

La próxima etapa para las empresas de autobuses estará marcada por plataformas que actúen como auténticos asesores inteligentes, capaces de anticipar problemas y oportunidades. Un enfoque proactivo que, según Webfleet, será clave para seguir siendo competitivos en un mercado cada vez más exigente.

Por Mayte

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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