En una entrevista concedida a El Toro TV, el presidente de la patronal DIREBUS critica duramente la intención de Renfe de crear una estructura pública para los servicios de sustitución por carretera, calificándola de «licitación vacía de necesidad» que discrimina a las pymes.
El sector del transporte de viajeros por carretera atraviesa un momento de alta tensión tras conocerse las condiciones de las nuevas licitaciones de Renfe para cubrir los servicios de sustitución ferroviaria. Alfonso Taborda, presidente de DIREBUS, ha manifestado su rotunda oposición a este modelo de contratación en una reciente entrevista televisiva, denunciando que las exigencias del pliego son inasumibles para la inmensa mayoría del tejido empresarial español.
Una barrera infranqueable para las pymes
Según Taborda, los requisitos impuestos por Renfe para concurrir a la licitación —justificar una facturación de 75 millones de euros o contar con una flota de entre 300 y 500 vehículos propios— suponen un bloqueo técnico para el sector. «Estos pliegos dejan fuera de juego profesionalmente al 99% de las empresas», señaló el presidente de DIREBUS, recordando que en España operan unas 2.700 compañías de autocares, la mayoría de ellas de carácter familiar.
Desde la patronal defienden que no existe una necesidad real que justifique este cambio de modelo. Actualmente, estos servicios de transporte alternativo se están operando «sin ningún tipo de incidencia en tiempo y forma» por multitud de empresas en todo el territorio nacional.
El rechazo a la «estatalización» del servicio
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia de Taborda sobre la creación de una posible empresa participada por la administración para gestionar estos servicios, un proyecto que podría suponer un gasto de 1.000 millones de euros. Para Taborda, resulta «grave» que se utilice dinero público de los impuestos de los empresarios para crear una competencia estatal que los desplace del mercado.
«Es como si mañana la administración decide montar una cadena de restaurantes; ¿qué pensarían los hosteleros?», sentenció el presidente de DIREBUS. Además, alertó sobre la incertidumbre de qué ocurrirá con esos vehículos y personal una vez finalice la licitación de dos años.
Acciones legales y división sectorial
DIREBUS, junto a otras patronales del Comité Nacional de Transporte de Viajeros como ANETRA, ha recurrido estos pliegos. No obstante, Taborda lamentó la postura de Confebus, señalando que, aunque manifestaron su desacuerdo en el comité, no han interpuesto recursos, alegando que dicha organización «defiende a quien defiende» (en referencia a las grandes empresas).
Un sistema «obsoleto» y la necesidad de liberalizar
Taborda aprovechó la intervención para reclamar una reforma profunda del modelo concesional español, al que calificó de «caro, obsoleto y deficiente», apoyándose en un estudio de la propia consultora pública INECO.
Desde DIREBUS apuestan por:
- Licitaciones en paquetes más pequeños para que las pymes puedan concurrir de forma directa.
- Liberalización de las líneas de más de 90 km, siguiendo las recomendaciones de Europa, lo que, según Taborda, mejoraría el servicio en un 60% y bajaría los precios, como ya ocurre en países como Italia, Francia o Portugal.
Finalmente, el presidente de la asociación lamentó que el presidente de Renfe no se haya reunido con las patronales para buscar una solución consensuada que permita una competencia justa para todas las empresas del sector.