
Mónica Gutiérrez desde la gestión empresarial impulsa un cambio real en el mundo del vehículo industrial. Hoy estamos seguros que inspira a otras mujeres a formar parte del mundo de la postventa de la automoción.
«¿Puedo hablar con tu jefe?»
Seguro que esta pregunta no les resultará del todo ajena a algunas mujeres y que en alguna ocasión se han visto ninguneadas, especialmente si esas mujeres trabajaban en perfiles técnicos o mecánicos y para más inri en el sector de la automoción. Y eso es lo que me comenta que le ha pasado la fundadora de una empresa dedicada a la posventa del vehículo industrial.
En Motortec tuve la oportunidad de encontrarme con ella y con su socio, dos personas cuyo enfoque empresarial está muy ligado a la inclusión social de colectivos menos favorecidos. Antonio y Mónica montaron hace 12 años la cooperativa VI Serveis, especializada en la postventa del autobús y en nuevas tecnologías. Jóvenes, mujeres, personas migradas o en situación de vulnerabilidad han encontrado en VI Serveis una oportunidad de crecer, formarse y aportar valor y esta es una de las principales diferencias de esta empresa.
Cuando Mónica Gutiérrez llegó a Barcelona en 2003 junto a su madre y su hermana, no imaginaba que años después dirigiría una cooperativa pionera en la reparación de vehículos industriales sostenibles. Su padre había emigrado antes, abriéndoles camino desde el taller de autocares donde trabajaba. Lo que empezó como una historia de supervivencia familiar en una ciudad nueva, se convirtió con los años en un proyecto empresarial con propósito.
Las mujeres empiezan a figurar en el sector de la postventa como ingenieras, mecánicas, directivas, empresarias…
En sus primeros años en el taller, Mónica fue la única mujer durante tres años. Algunos comentarios con prejuicios no fueron ajenos. “¿Puedo hablar con el jefe o con alguien que sepa?” Le dijeron una vez. La juventud y el género aún pesan más de lo que deberían. Pero ella aprendió a responder con hechos, con trabajo y con liderazgo. Hoy, no solo dirige un equipo, también inspira a otras mujeres a entrar en el sector.
La cooperativa que dirige junto a su socio Antonio lleva en su ADN la inclusión, no como discurso, sino como práctica diaria. Jóvenes, mujeres, personas migradas o en situación de vulnerabilidad han encontrado en VI Serveis una oportunidad de crecer, formarse y aportar valor. “Es un valor que compartimos profundamente,”, dice Mónica, “nuestro equipo es diverso como la vida misma, y queremos que cada persona sienta que puede desarrollarse sin importar su género, su origen o su condición”.
Recientemente, Mónica ha sido madre. Una nueva etapa en la que compagina la crianza con la dirección de la empresa. “Está siendo más complicado de lo que pensaba”, reconoce. “Pero después de tantos años trabajando duro, ahora puedo permitirme pasar tiempo con mi bebé, sabiendo que el proyecto sigue adelante. Tengo la suerte de contar con el apoyo de mis padres, que me ayudan con el pequeño cuando trabajo, y de Antonio, que lidera la cooperativa de la mejor manera”.
Actualmente, VI Serveis atraviesa una etapa de crecimiento sostenido e ilusionante. La cooperativa ha abierto un proceso para incorporar nuevos socios trabajadores, reforzando su modelo participativo. Está ampliando sus instalaciones para dar respuesta a las necesidades del sector y de un equipo cada vez más grande y especializado. De las 71 personas que hoy forman parte de VI Serveis, 30 están en proceso de formación, lo que refleja una clara apuesta por el relevo generacional, la capacitación técnica y la inclusión profesional.
A todo ello se suma la digitalización progresiva de procesos internos y la renovación continua de su flota de asistencia —cada vez más sostenible— como respuesta activa a los retos del presente y del futuro en el sector del vehículo industrial.
