La directora general de Movilidad, Judit Fontela, abordó el pasado día 6 en el Parlamento el funcionamiento del transporte escolar compartido, que en este curso mueve más de 43.000 estudiantes de casi medio millar de centros educativos. Para Fontela, este sistema integrado es una fortaleza de la movilidad gallega por su eficacia y eficiencia, y mismo despertó el interés de otras comunidades autónomas para aplicarlo en sus territorios.
Según informa en su web la propia Xunta de Galicia, la directora de Movilidad señaló, cada vez más usuarios generales optan por este transporte, que, además de acercar la red de autobús a un elevadísimo número de núcleos de población, lo hace en horarios de mucha movilidad. «Se le facilitan así a la ciudadanía los desplazamientos para realizar gestiones y para acudir a puestos de trabajo, a la asistencia sanitaria o a la enseñanza, entre otros», apuntó. De hecho, el año pasado casi un millón de usuarios generales viajaron en el transporte compartido.
Judit Fontela se refirió también a este servicio como «pieza esencial en el modelo del Plan de Transporte Público de Galicia, que supuso el incremento de 2.200 líneas, más de 21.000 paradas y suma más de 700.000 circulaciones anuales». La directora general destacó el esfuerzo de gestión y presupuestario que realiza cada año la Xunta para optimizarlo de acuerdo con las nuevas necesidades: solo en este curso se incorporaron cerca de 500 paradas y la inversión superó los 15 millones de euros.
Incidió además en el trabajo de seguimiento diario para conocer las incidencias o desajustes que se produzcan y buscarles una rápida solución. El control de la calidad del sistema se completa con trabajos de campo que incluyen encuestas a los centros educativos y observación directa. «A través de ellos comprobamos que, con carácter general, los casi 4.000 servicios integrados que se prestan a diario funcionan adecuadamente», añadió.
Mejoras en el próximo curso
En esta labor de mejora continua, Judit Fontela avanzó que, de cara a el nuevo curso, se están estudiando medidas para «ofrecer un servicio en las mejores condiciones». Entre los objetivos está facilitarle el transporte al alumnado de enseñanza no obligatoria, que no tiene derecho a plaza en el transporte escolar, adaptando las líneas de uso general a sus necesidades. Con respecto a este colectivo, la directora general recordó que también pueden viajar gratis gracias a la Tarxeta Xente Nova.
A mayores, según anunció, en el próximo curso se realizará una nueva integración de líneas que forman parte del transporte escolar de uso especial, en el marco de la revisión de los contratos de transporte escolar de los que se está ultimando la licitación. «Se trata de una docena de rutas que tienen encaje en el transporte interurbano y que permitirán ampliar la oferta de autobús compartido», afirmó.