La federación pide ayudas autonómicas complementarias, la revisión de tarifas y una moratoria en la Ley de Desindexación para garantizar la continuidad de los servicios públicos
Andalucía, abril de 2026.
La Federación Independiente de Transportistas de Andalucía (FEDINTRA) ha reclamado a la Junta de Andalucía la adopción de medidas urgentes para hacer frente al fuerte incremento de los costes energéticos que amenaza la viabilidad del sector del transporte de viajeros en la comunidad. La organización alerta de una situación “inasumible” para empresas y profesionales, especialmente en servicios públicos como el transporte escolar y las líneas regulares.
FEDINTRA denuncia que el continuo encarecimiento del gasóleo, el gas, la urea y los recambios, entre otros insumos, está provocando aumentos de costes de entre el 25% y el 30%, sin que las empresas puedan repercutirlos en los contratos vigentes. Según su presidente, Antonio Vázquez, el sector atraviesa “un momento muy complicado”, agravado por la imposibilidad de revisar los precios de contratos firmados hace años debido a la aplicación de la Ley de Desindexación.
“Las empresas están sometidas a una escalada del precio de la energía sin precedentes y no pueden trasladar estos incrementos a contratos de transporte escolar o servicios turísticos, lo que está generando una auténtica sangría económica”, ha señalado Vázquez. En este contexto, FEDINTRA considera insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno central y reclama a la Junta de Andalucía que impulse ayudas complementarias, siguiendo el ejemplo de comunidades autónomas como Baleares, Galicia o Cataluña.
La federación pone el foco en la evolución reciente de los precios de los carburantes. En la última semana, el precio medio del litro de diésel ha aumentado un 2,55% y el de la gasolina un 1,46%, encadenando diez semanas consecutivas de subidas. Estos incrementos se producen en un contexto de tensión en los mercados energéticos internacionales, marcado por el conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Como consecuencia, el diésel ha alcanzado su nivel más alto desde noviembre de 2022, mientras que la gasolina se sitúa en máximos desde octubre de 2023.
FEDINTRA advierte de que, si no se actúa con rapidez, la situación podría comprometer la prestación de servicios esenciales. “Es necesario replantear contratos como los de rutas escolares. Si no se revisan los precios, muchas empresas andaluzas no podrán sostenerlos”, ha insistido el presidente de la federación.
Desde la organización recuerdan que los contratos públicos se licitan con precios y condiciones fijados en función del contexto económico del momento de la firma, aunque su vigencia pueda extenderse durante años. Por ello, consideran imprescindible incorporar cláusulas de revisión o mecanismos de reequilibrio económico, similares a los existentes en el transporte de mercancías. En este sentido, FEDINTRA ha anunciado que solicitará reuniones con la Consejería de Educación y la Consejería de Fomento para abordar la situación y reclamar ayudas que permitan garantizar la continuidad de los servicios.
A medio y largo plazo, la federación apuesta por establecer un protocolo estable de revisión de tarifas y de seguimiento de los contratos públicos de transporte, especialmente en el ámbito del transporte escolar. “No se puede mantener un contrato público basado en precios de hace años sin prever mecanismos de adaptación a la realidad económica actual”, subrayan desde la entidad.
Antonio Vázquez ha apelado directamente a la responsabilidad de la Administración autonómica para que “tome cartas en el asunto” y articule medidas que compensen el elevado coste energético, que afecta de manera especial a las pequeñas y medianas empresas del transporte de viajeros en Andalucía. “Si se han activado mecanismos de apoyo para las empresas constructoras por el encarecimiento de los materiales, debe aplicarse el mismo criterio a las empresas que prestan servicios públicos esenciales, como el transporte escolar”, ha concluido.