TRANSPORTE PÚBLICO DE VIAJEROS

La escalada de los combustibles amenaza la viabilidad del transporte en autobús

El aumento continuado de los precios de los combustibles está intensificando la presión económica sobre las empresas de transporte en autobús, que advierten de un escenario cada vez más complejo para mantener la viabilidad de sus servicios. Según ha alertado la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS), el precio del gasóleo ha alcanzado los 1,865 euros por litro, mientras que el gas se sitúa en 72,10 euros por MWh, niveles que elevan significativamente los costes operativos del sector.

La patronal explica que, desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el gasóleo se ha encarecido más de un 29%, una evolución que afecta de forma directa a las compañías de transporte de viajeros por carretera, especialmente dependientes del consumo energético para desarrollar su actividad. A ello se suma la fuerte volatilidad de los mercados, que dificulta la planificación económica de las empresas.

La situación es especialmente preocupante para las flotas impulsadas por gas natural. CONFEBUS denuncia que el actual sistema de ayudas establece una diferencia de trato entre los vehículos diésel y los de gas natural comprimido (GNC), ya que estos últimos reciben una compensación fija desvinculada del consumo real. Según la organización, esta circunstancia puede suponer hasta 831 euros menos de ayuda trimestral por vehículo respecto a un autobús diésel que realiza el mismo servicio.

Ante este escenario, la organización empresarial reclama una revisión urgente del sistema de ayudas para garantizar la neutralidad tecnológica y evitar que las compañías que apostaron por alternativas menos contaminantes resulten perjudicadas. En este sentido, propone que las compensaciones para el gas natural también estén vinculadas al consumo efectivo y al sobrecoste realmente asumido por las empresas.

El combustible representa habitualmente entre el 25% y el 35% de los costes de explotación de las empresas de transporte en autobús. Sin embargo, con los actuales niveles de precios, su peso puede acercarse al 40%, agravado además por el encarecimiento de otros elementos esenciales como los neumáticos, los lubricantes, el mantenimiento y la financiación.

La preocupación del sector aumenta ante la proximidad del 30 de septiembre, fecha en la que finalizan las medidas incluidas en el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio impulsado por el Gobierno. Aunque estas actuaciones han contribuido a aliviar parcialmente el impacto de la crisis energética, CONFEBUS considera que la situación actual exige nuevas medidas de apoyo y mecanismos extraordinarios de revisión de los contratos públicos de transporte escolar, urbano e interurbano.

Desde la patronal advierten de que, sin instrumentos de compensación adecuados, el mantenimiento de unos precios energéticos elevados podría poner en riesgo la sostenibilidad económica de numerosas empresas que prestan servicios esenciales para millones de ciudadanos en toda España.

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