Madrid, 23 de marzo de 2026. La evolución de la seguridad vial en España durante los últimos 25 años confirma una transformación profunda que impacta de forma directa en el transporte de viajeros por carretera. Así lo refleja el informe presentado por FESVIAL en la Representación de la Comisión Europea en España, en un acto que reunió —por primera vez— a todos los directores generales de Tráfico de las últimas dos décadas y media.
Un descenso histórico de la siniestralidad que fortalece la posición del autobús como modo seguro
El informe revela una reducción cercana al 70% en los fallecidos en carretera, pasando de 5.776 víctimas en el año 2000 a 1.805 en 2023. La tasa por millón de habitantes ha descendido de 128 a 35, situando a España entre los países más seguros de Europa.
Estos datos consolidan aún más la reputación del autobús como el modo de transporte por carretera más seguro, un argumento clave para reforzar campañas de promoción del transporte colectivo frente al vehículo privado.
Un cambio estructural impulsado por regulación, control y concienciación
El análisis de los últimos 25 años confirma que el avance de la seguridad vial no se explica solo por mejoras tecnológicas, sino por un enfoque integral que combina:
- Implantación del permiso por puntos, con casi 100 millones de puntos retirados desde su entrada en vigor.
- Refuerzo del uso del cinturón, el casco y los sistemas de retención.
- Despliegue masivo de radares y controles de alcoholemia.
- Campañas de concienciación que han modificado la percepción social del riesgo.
Para el sector del autobús —con estándares excepcionalmente altos en formación de conductores, mantenimiento y cumplimiento normativo— este contexto supone una validación adicional de su papel estratégico en la movilidad segura.
Menos alcohol al volante: una sociedad más exigente con la seguridad
El estudio refleja un vuelco en la percepción social del consumo de alcohol vinculado a la conducción:
- Más del 95% de la población considera hoy “realmente peligroso” conducir bajo sus efectos.
- El 65% cree que antes no estaba mal visto beber y conducir, y ahora sí.
- Los positivos en alcoholemia se han reducido un 1,2% entre 2007 y 2024, tras más de 100 millones de controles.
Aunque el autobús profesional ya se sitúa en estándares casi de cero alcohol por su régimen laboral, esta mejora general en la cultura vial contribuye a hacer más seguro el entorno compartido de la carretera para todos los operadores.
Un sistema en transformación que implica nuevas oportunidades
Los exdirectores generales de Tráfico —Carlos Muñoz-Repiso, Pere Navarro, María Seguí y Gregorio Serrano— coincidieron en que el futuro de la seguridad vial pasa por combinar regulación, control, educación y una mayor corresponsabilidad social.
Para el sector del autobús, estas tendencias se traducen en varias oportunidades:
1. Reforzamiento del autobús como modo seguro frente al vehículo privado
Con la DGT alineada con políticas de alta ocupación y reducción de la siniestralidad, el autocar se posiciona como una herramienta eficaz para cumplir objetivos de movilidad segura y sostenible.
2. Más respaldo a campañas de concienciación vinculadas al transporte colectivo
El éxito de campañas como las asociadas al consumo responsable (cerveza SIN y conducción) evidencia el impacto de las colaboraciones público-privadas, un modelo replicable para promover el uso del autobús.
3. Avance hacia entornos de movilidad más seguros para operadores profesionales
El descenso sostenido de la siniestralidad general reduce riesgos operativos, mejora la percepción del transporte por carretera y puede contribuir a políticas futuras de incentivos.
Un mensaje que refuerza la posición del autobús en la movilidad futura
España se ha convertido en referente europeo tanto en seguridad vial como en hábitos de consumo responsables asociados a la conducción. Con una siniestralidad muy inferior a la del año 2000 y un entorno regulatorio orientado a la protección del usuario, el autobús consolida su papel como pilar esencial de la movilidad segura, sostenible y colectiva.
Para un sector que lleva años defendiendo su contribución a la reducción del tráfico privado y a la mejora ambiental, estos datos y declaraciones institucionales aportan argumentos sólidos y actualizados para reivindicar un mayor protagonismo en las políticas públicas de movilidad.