• El presente informe se ha elaborado en la División de Estudios y Tecnología del Transporte de la
    Secretaría General de Movilidad Sostenible, con la colaboración del equipo técnico de INECO.
  • El informe profundiza en la definición de pobreza de transporte, analiza la situación actual en España e identifica medidas y actuaciones ya implementadas que ayudan a su mitigación.

La movilidad y el transporte son fundamentales para el funcionamiento y desarrollo de la sociedad. Facilitan el acceso a servicios básicos, permitiendo que las personas puedan satisfacer sus necesidades diarias, así como participar en la vida social, cultural y económica de su comunidad. Además, permite la conexión de los territorios, promoviendo la inclusión social y reduciendo las desigualdades territoriales. Un transporte eficiente y accesible mejora la calidad de vida de las personas, reduciendo los tiempos de los desplazamientos y aumentando la seguridad de los viajes.


Tal y como se establece en la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada 2030 del Ministerio
de Transportes y Movilidad Sostenible, la movilidad se entiende como un derecho, un elemento de cohesión social y de crecimiento económico, que pretende dar soluciones a los problemas reales de movilidad de los ciudadanos, así como garantizar un sistema de transportes y logística eficiente, sostenible y resiliente. El Ministerio pone de relieve la necesidad de proporcionar soluciones de movilidad inclusivas, accesibles y sostenibles que atiendan las necesidades de todas las personas, independientemente de su situación económica, edad, capacidad física o lugar de residencia.


Por otro lado, el impulso de la inclusión social y la lucha contra la pobreza ocupan un lugar destacado en la agenda de la Unión Europea (UE) y, en particular, en la de España. Apoyar el acceso de las personas a los servicios esenciales contribuye directamente a los objetivos de promoción de la inclusión social y la lucha contra la pobreza, ya que las personas en riesgo de pobreza o exclusión social se enfrentan a las mayores barreras para acceder a dichos servicios. El acceso a los servicios esenciales es clave para una participación plena en la sociedad y crucial para acceder a un conjunto más amplio de otros bienes y servicios facilitadores, como el empleo, la educación y la atención sanitaria.


A finales de 2022, el Parlamento Europeo expresó la necesidad de avanzar en la definición de un concepto común de pobreza de transporte, así como en el desarrollo de una serie de indicadores para su medición y, de esta manera, dimensionar el problema y poder implementar medidas adecuadas que ayuden a reducir esta pobreza de transporte entre los diferentes grupos de población. Una de las primeras definiciones empleadas considera que un individuo es pobre en transporte si su capacidad para satisfacer las necesidades y actividades diarias está limitada por la falta de opciones de transporte o una baja frecuencia de los servicios, por una inadecuada accesibilidad del transporte, unos costes elevados del transporte, un tiempo elevado dedicado a desplazamientos, o unas condiciones inadecuadas del viaje. La pobreza de transporte afecta especialmente a los grupos más vulnerables que pueden encontrar barreras significativas para acceder a oportunidades laborales, educativas y de salud debido a la falta de transporte adecuado.


Por otro lado, las políticas europeas en materia climática dirigen sus esfuerzos a alcanzar la neutralidad
climática del conjunto de la economía para el año 20503, con hitos y objetivos intermedios de reducción de gases de efecto invernadero. Para alcanzar estos objetivos, una de las medidas legislativas clave del paquete europeo “Fit for 554” es la inclusión del transporte por carretera (y la edificación) en el régimen de comercio de derechos de emisión. Este nuevo régimen, conocido como ETS2, va a tener un impacto en los hogares, personas y empresas que dependan del uso de combustibles fósiles, debido a la repercusión del coste del ETS2 en el precio de estos5.


Con el objetivo de paliar, desde el punto de vista económico, el impacto del ETS2 en los hogares, usuarios y microempresas vulnerables en transporte y edificación, se crea el Fondo Social para el Clima (artículo 1 del Reglamento (UE) 2023/955), con un periodo de implementación de 2026 a 2032 y un presupuesto de 65.000 millones de euros. Este Fondo ofrece una oportunidad única para abordar la pobreza de transporte. De hecho, se define por primera vez de manera oficial el concepto de pobreza de transporte como “la incapacidad o dificultad de las personas y los hogares para hacer frente a los costes del transporte público o privado, o su falta de acceso o su acceso limitado al transporte necesario para acceder a servicios y actividades socioeconómicos esenciales, teniendo en cuenta el contexto nacional y espacial”.

Igualmente, se definen los usuarios del transporte vulnerables como “las personas y hogares en situación de pobreza de transporte y las personas y hogares, incluidos los hogares de renta baja y media-baja, que se vean significativamente afectados por el impacto en los precios de la inclusión de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera en sistema de comercio de derechos de emisión de la UE y que carecen de medios para adquirir vehículos de emisión cero y de baja emisión o cambiar a modos de transporte sostenibles alternativos, incluido el transporte público”.


Más reciente es la definición de trabajo sobre pobreza de transporte recogida en un informe de la Comisión Europea sobre pobreza de transporte: “Una persona u hogar se encuentra en situación de pobreza de transporte cuando no dispone de transporte público o privado (adecuado) a su disposición y/o cuando el sistema de transporte limita el acceso a bienes y servicios esenciales y/o cuando tiene dificultades o no puede hacer frente a los costes del transporte”.


De acuerdo con estas acepciones, la pobreza de transporte se muestra como un fenómeno multidimensional.

Diversas fuentes consideran diferentes dimensiones de la pobreza de transporte como la asequibilidad, la accesibilidad territorial, la accesibilidad universal, la calidad del servicio (frecuencia, información, comodidad, fiabilidad), la seguridad o el tiempo de desplazamiento. Que alguna de estas dimensiones no se cubra satisfactoriamente, podría ser indicativo de pobreza de transporte.

Abordar estas dimensiones es crucial para garantizar la inclusión social y mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables.


Por todo lo anterior, el presente informe monográfico del Observatorio del Transporte y la Logística en España (OTLE) aborda la pobreza de transporte con el objetivo de profundizar en su definición, analizar la situación actual en España e identificar ejemplos de medidas y actuaciones ya implementadas que ayuden a mitigar la problemática detectada.

En la elaboración de este informe se ha consultado una bibliografía muy extensa, partiendo de los primeros artículos e informes que trataban esta cuestión, hasta los más recientes en los que se presentan definiciones concretas, indicadores y estrategias de mitigación.

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Por Mayte

Periodista especializada en movilidad y transporte público de viajeros. Editora de las revistas Carril Bus y City Motion

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