La conductora y escritora Anita CB ha convertido las experiencias acumuladas durante años al volante en Conductora de Humanos, una obra que pone el foco en las personas que hacen posible el transporte público y en las historias que se cruzan cada día a bordo de un autobús. En una entrevista concedida a CARRILBUS, la autora reflexiona sobre la profesión, los retos que afrontan los conductores y la necesidad de no olvidar nunca que, antes que conductores o pasajeros, todos son humanos.
Lejos de responder a una vocación familiar, Anita CB llegó al sector casi por casualidad, tras realizar un curso subvencionado por su ayuntamiento. Lo que comenzó como una oportunidad formativa acabó convirtiéndose en una profesión que hoy define buena parte de su vida y de su mirada sobre las personas.
Precisamente esa dimensión humana es la que inspira el título de su libro. La autora rechaza la imagen del conductor como un héroe excepcional y reivindica una visión más cercana y realista de la profesión. «Detrás del uniforme hay una persona exactamente igual que cualquiera de nuestros pasajeros», afirma. Una reflexión que recorre toda la obra y que invita a mirar más allá de los roles habituales del transporte público.
Para Anita CB, uno de los grandes atractivos del trabajo es el contacto diario con cientos de personas. Cada recorrido ofrece una nueva historia, un gesto inesperado o una conversación capaz de cambiar el tono de una jornada. Esa interacción constante es, en su opinión, una de las mayores riquezas de la profesión.
Sin embargo, también alerta sobre las dificultades que afrontan los conductores. El estrés figura entre las principales preocupaciones. Los horarios, el tráfico, la presión operativa y determinadas incidencias diarias obligan a mantener un elevado nivel de atención durante toda la jornada. Por ello, reclama más tiempo entre servicios para poder desconectar mentalmente y afrontar cada recorrido con las mejores condiciones.
La autora también considera necesario avanzar en educación vial y convivencia ciudadana. Pequeñas acciones aparentemente inofensivas, como estacionar incorrectamente o bloquear un carril, pueden afectar al trabajo de los conductores y al servicio que reciben decenas de viajeros.
En cuanto a los vehículos, reconoce sentirse cómoda al volante de los modernos autobuses urbanos, cuya evolución tecnológica ha mejorado notablemente la experiencia de conducción. No obstante, considera fundamentales aspectos como la visibilidad, la ergonomía y los sistemas que faciliten la percepción del entorno, elementos que contribuyen directamente a la seguridad y al bienestar del conductor.
Respecto a los autobuses autónomos, se muestra abierta a los avances tecnológicos, especialmente cuando contribuyen a mejorar la seguridad. Sin embargo, duda de que puedan sustituir a corto plazo la capacidad de adaptación que exige la conducción urbana en ciudades complejas e imprevisibles como Madrid.
Mientras sigue disfrutando de la acogida de Conductora de Humanos, Anita CB no descarta una segunda parte. Material para escribir, asegura, no le falta. Al fin y al cabo, cada jornada al volante sigue dejándole nuevas historias y nuevos protagonistas.
Y es precisamente ahí donde reside el mensaje principal de su libro: cuando desaparecen las etiquetas de conductor y pasajero, aparecen las personas. Y con ellas, la verdadera esencia del transporte.





















Deja una respuesta