ENTREVISTA AITOR ERIZ, ARUP consultor senior de transporte en Arup y experto en análisis de movilidad peatonal.
CarrilBus: ¿Cómo se utilizan actualmente los modelos de flujos peatonales en el diseño de estaciones y nodos de transporte?
Aitor Eriz: Los modelos de flujos peatonales permiten comprender cómo se desplazan las personas por una estación e incorporar esa información desde las primeras fases del diseño. Aspectos como los movimientos de subida y bajada de los trenes, la ocupación de los andenes durante la espera, los tiempos de permanencia en vestíbulos o las previsiones futuras de demanda ayudan a dimensionar adecuadamente los espacios y a anticipar su comportamiento ante distintos niveles de uso.
Estos modelos permiten identificar qué zonas de la estación estarán sometidas a una mayor presión. Es posible analizar cómo se distribuyen los pasajeros que desembarcan en hora punta, qué áreas registrarán mayores concentraciones de viajeros o qué recorridos absorberán los flujos más intensos hacia accesos, intercambiadores o zonas comerciales. Asimismo, facilitan evaluar si pasillos, escaleras, escaleras mecánicas o ascensores cuentan con la capacidad necesaria.
La modelización permite además reproducir en tres dimensiones el comportamiento de peatones y multitudes, probar diferentes configuraciones y evaluar distintos escenarios operativos. Integrada con herramientas BIM, esta información pasa a formar parte del propio proceso de diseño, permitiendo tomar decisiones apoyadas en evidencias objetivas y mejorar tanto la eficiencia operativa como la experiencia del usuario.
La estación debe entenderse como un sistema único
CarrilBus: ¿Qué errores son los más habituales al planificar intercambiadores o áreas de acceso al transporte público?
Aitor Eriz: Uno de los aspectos más importantes es entender la estación como un sistema completo y no como una suma de elementos independientes. Con frecuencia se analiza si un andén, una escalera o un pasillo tienen capacidad suficiente de forma aislada, cuando los problemas suelen aparecer precisamente en la interacción entre todos ellos.
Otro error habitual consiste en diseñar utilizando únicamente valores medios de demanda o capacidades teóricas. Las estaciones deben responder a los momentos más exigentes, especialmente durante las horas punta, sin caer tampoco en soluciones sobredimensionadas. Además, su larga vida útil obliga a incorporar márgenes que permitan absorber el crecimiento futuro de la demanda y los cambios en los patrones de movilidad.
También resulta fundamental considerar la diversidad de usuarios. No se comportan igual los viajeros habituales, los turistas con equipaje, las personas mayores o quienes presentan movilidad reducida. Comprender estas diferencias es esencial para crear espacios más intuitivos, cómodos y seguros.
Accesibilidad basada en la experiencia real del usuario
CarrilBus: ¿Cómo permiten los datos mejorar la accesibilidad de personas mayores o con movilidad reducida?
Aitor Eriz: La clave es asumir que no todos los usuarios utilizan una estación del mismo modo. Factores como la edad, la condición física o las necesidades específicas influyen en la forma de desplazarse por el espacio. Los programas de simulación permiten crear perfiles diferenciados y reproducir sus recorridos reales.
Por ejemplo, una persona en silla de ruedas no puede utilizar determinados elementos de movilidad vertical, de modo que el modelo la obliga a emplear ascensores o itinerarios accesibles alternativos. Esto permite identificar recorridos excesivamente largos, tiempos de viaje elevados o dependencias excesivas de determinados elementos.
Gracias a estas herramientas, la accesibilidad deja de medirse exclusivamente mediante requisitos normativos y pasa a evaluarse desde la experiencia real del usuario, garantizando trayectos más cómodos, seguros y eficientes.
Gemelos digitales y datos en tiempo real
CarrilBus: ¿Qué tecnologías están revolucionando el análisis de la movilidad peatonal?
Aitor Eriz: La modelización digital permite analizar el movimiento peatonal con un nivel de detalle cada vez mayor. Las simulaciones 3D ayudan a probar configuraciones de diseño y escenarios operativos antes de la construcción de una infraestructura. Herramientas como MassMotion o Staterra están transformando la forma de diseñar y gestionar estaciones y espacios públicos.
Además, la disponibilidad creciente de datos procedentes de vídeo analítico, sensores y dispositivos conectados permite conocer no solo cuántas personas utilizan un espacio, sino también cómo se comportan y qué recorridos realizan.
La combinación de simulación y datos reales está impulsando el desarrollo de gemelos digitales capaces de monitorizar flujos en tiempo real, optimizar operaciones y anticipar situaciones de congestión o incidencias del servicio.
Cuando la simulación modifica el diseño de una estación
CarrilBus: ¿Puede compartir algún ejemplo de proyecto donde la modelización haya cambiado decisiones de diseño?
Aitor Eriz: La futura estación London HS2 Euston constituye un ejemplo muy ilustrativo de cómo la modelización peatonal puede influir directamente sobre una gran infraestructura de transporte. El análisis permitió estudiar tanto los movimientos internos de los viajeros como su relación con el entorno urbano y las conexiones exteriores con autobuses y taxis
Los modelos permitieron comparar alternativas de diseño, optimizar accesos y elementos de movilidad vertical, así como dimensionar correctamente andenes, túneles y espacios de circulación. También ayudaron a desarrollar estrategias de orientación y señalización y a mejorar la integración de la estación con la ciudad.
En este tipo de proyectos, la modelización deja de ser una herramienta de análisis para convertirse en un instrumento estratégico de apoyo a la toma de decisiones
Eficiencia operativa y confort no son incompatibles
CarrilBus: ¿Cómo se equilibra la eficiencia operativa con la comodidad del viajero?
Aitor Eriz: Ambos aspectos deben evaluarse conjuntamente. Una estación tiene que absorber la demanda prevista, pero también ofrecer una experiencia cómoda y sencilla para quienes la utilizan.
La modelización permite analizar simultáneamente la capacidad del sistema, su funcionamiento y los niveles de confort. En proyectos como Euston o Stratford se emplearon modelos de movimiento peatonal y mapas de calor para evaluar escenarios operativos y diferentes niveles de ocupación durante distintas etapas de la vida útil de la infraestructura.
De esta forma es posible anticipar mejoras antes de la puesta en servicio y optimizar el rendimiento de la instalación desde el inicio.
El reto: estaciones multimodales, accesibles y digitales
CarrilBus: ¿Qué retos afrontarán las estaciones de transporte en los próximos diez años?
Aitor Eriz: Uno de los principales desafíos será diseñar estaciones capaces de responder a una movilidad crecientemente compleja e interconectada. Los grandes nodos de transporte deberán integrar de manera eficiente ferrocarril, metro, autobús, bicicleta, micromovilidad y servicios compartidos.
La accesibilidad seguirá siendo otro eje prioritario. Los operadores tendrán que responder a las necesidades de usuarios cada vez más diversos incorporando estos criterios desde las primeras fases del diseño.
Además, las infraestructuras deberán ser más resilientes y flexibles para adaptarse a las variaciones de demanda y a futuros cambios en la movilidad. La inteligencia artificial, los sensores y los gemelos digitales jugarán un papel clave para optimizar la operación y mejorar la experiencia del viajero.
Proyectos de referencia de Arup



Pie de foto: Los modelos de movilidad peatonal permiten optimizar el diseño de grandes nodos de transporte como Zuidasdok, en Ámsterdam, o Stratford Station, en Londres, mejorando la capacidad, la accesibilidad y la integración con otros modos de transporte.



















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